¿Cómo sabemos que el espacio sigue creciendo? Así como el tiempo avanza sin cesar, el espacio hace lo propio, expandiéndose persistentemente, ampliando la separación entre todos los cuerpos celestes.
Lo que impulsa este crecimiento, es la misteriosa energía oscura. La energía oscura es una fuerza opuesta a la gravedad que impulsa los cuerpos de manera expansiva (haciendo lo contrario a lo que la gravedad hace, que es atraerlos), dándole una aceleración cada vez más pronunciada a la expansión del Universo.
Para colmo, podemos confirmar que no hay sólo una separación entre los cuerpos celestes, sino que también están naciendo otros nuevos. Nacen galaxias nuevas casi a borbotones, como sucede con los quásares. Los quásares son descritos como las nuevas galaxias, algo así como la semilla, los núcleos de las galaxias jóvenes. Son extremadamente luminosos e irradian energía electromagnética. Para ilustrar la medida en la que un quásar ilumina, podemos asemejar el brillo de un quásar con el de la unión de cientos de galaxias como la nuestra.
Se conocen unos 210 mil quásares, pero se sospecha que debe haber al menos 10 mil millones. El más lejano conocido brilla 100 veces más que toda nuestra galaxia. Lo más asombroso es que los quásares se aceleran a velocidades increíbles, por no decir inauditas, cercanas a la velocidad de la luz, ya que al estar rodeados de un denso gas, da la impresión que los quásares se están precipitando hacia el espacio nuevo que ellos mismos van creando.
Entonces, ¿hacia dónde crece el universo? Sería lo mismo que preguntar hacia dónde avanza el tiempo. En este caso, la respuesta es hacia el futuro, pero en el espacio, aún no existe la respuesta, aunque se está expandiendo en todas direcciones al mismo tiempo. El quásar más cercano está a una distancia aproximada de 12,500 millones de años luz, y por la rapidez con que se aleja de nosotros, pronto estará mucho más lejos!

