Un chin de cada cual: somos 97 mil kilómetros de vasos sanguíneos, más del doble de la circunferencia terrestre. Contamos con 250 mil bronquios. 5 años de nuestra vida la pasamos comiendo. 5 más la pasamos con los ojos cerrados debido al pestañeo. A medida que envejecemos, nuestro cerebro va perdiendo un gramo de peso, dado que muchas células cerebrales mueren y ya no se reemplazan. El suministro de sangre al cerebro es de 250 mil milímetros por segundo. El hígado pesa casi 3 libras, una supergrándula.
Cada 10 horas estrenamos células nuevas, de modo que cada 24 horas soltamos 10 mil millones de células muertas, 2 kilogramos de peso. La parte más sensible del cuerpo son las manos y los labios, la menos sensible está a la mitad de la espalda, y aún así nos ponemos como nos ponemos cuando nos la tocan. Nuestros ojos captan la luz de vela a 2 kilómetros. La vida de una papila gustativa es de sólo 10 días. La única parte de más en el cuerpo es el apéndice, con forma de gusano. Un jubilado de la anatomía, pero hace miles de años tuvo función.
Con sólo 3 clases diferentes de músculos movemos toda la maquinaria humana de manera increíblemente ágil. El más importante de todos los músculos del cuerpo es hueco, se llama corazón. Los huesos son duros por fuera pero livianos y esponjosos por dentro. El calcio los hace duros, el colágeno lo hace esponjosos. Nacemos con 206 huesos pero morimos con menos, porque con los años se funden unos con otros.
El sentido del olfato es 10 mil veces más sensible que el sentido del gusto y 500 veces menos potente que el del perro. El 90% de lo que pensamos se produce a partir de la información que captan los ojos. La parte más sana del cuerpo es la que más se ejercita, de modo que poner el cerebro a pensar en lo mejor para mantenerlo saludable.
Al zurdo le cuesta menos trabajo abrir una tapa que a un derecho, porque puede aplicar más fuerza en contra de las manecillas del reloj, en cambio al derecho le es más fácil cerrarla. El intestino grueso está divido en 8 secciones, comienza con el ciego y termina con el ano, que es otro ciego más. Finalmente, no olvide que si se le trata bien, el cuerpo puede durar toda la vida.

