Más de las pirámides de Egipto (2): La Gran Pirámide de Keops tiene 7 millones de toneladas de piedra perfectamente cortada pulida y emplazada, donde es imposible meter una cuchilla de afeitar entre las ranuras de piedra y piedra, pues están diseñadas y cortadas con suprema perfección sin argamasa.
Su composición global es de 2.500.000 piedras perfectamente cortadas en sus 4 caras, con un peso aproximado de una media de cada piedra de unos 3500 kilos cada una, hasta los 40.000 kilos, transportadas desde 600 kilómetros, atravesando desiertos, montañas, ríos, vaguadas, y subidas a una altura de 147 metros y emplazadas al milímetro entre piedra y piedra.
Fueron edificadas en un territorio donde no existe la madera ni el árbol, salvo palmeras que constituía el alimento básico de los egipcios, o sea, el dátil, y la madera de palmera es corcho, lo que significa que sería una locura meter 2.500.000 piedras en rodillos de corcho, y arrastrarlas 600 kilómetros hasta llegar a Guiza, porque de paso se quedarían sin comer, al derribar todas los troncos de palmeras para construir esa obra colosal.
Añádase que en Egipto no existía el hierro ni el acero, ni existía el papel, ya que las escrituras las hacían en papiro, hojas secas de plantas del río Nilo. Si hubo planos, el papiro no podría expresar la complejidad de la obra. La pirámide de Keops tenía una cobertura exterior de unas 36.000 piedras de mármol perfectamente pulidas de unos 3500 kilos cada una, elevadas hasta 147 m. ¿Cómo las subieron? Aparte de que la cantera de mármol más cercana está a 2 mil kilómetros.
Hace 13 mil años, tiempo en que realmente se levantaron las pirámides, los hombres eran semisalvajes. ¿Cómo iban a construir una obra así? Agradezcamos a sus arquitectos venidos quien sabe desde dónde, que nos legaron esta obra, eco del palpitar del universo, mágica como la mente humana, para inspirarnos a aprender el lento pero persistente camino de la civilización.

