Todo sobre el Yeti: el Orang Pendek es el Yeti de Asia, un bípedo humanoide de 2 m de altura, oriundo de Sumatra, Indonesia y Borneo en el archipiélago de la Sonda, un simio que se desplazaría por la jungla con absoluto sigilo. Su inteligencia le habría permitido fabricar muchas herramientas. 12 avistamientos en el siglo XX. Ningún ejemplar capturado.
Almas es el Yeti de Mongolia y las regiones montañosas que China. Es mencionado como un corpulento animal de 3 m de altura, de pelambre roja muy abundante. Su temor hacia los humanos lo habría empujado hacia zonas remotas de difícil acceso. En el Libro de la Medicina China, del siglo XVI, se explica con detalle el uso terapéutico de sus huesos, pelo, piel, vísceras, dientes y uñas. Ha sido avistado más de 1000 veces. Ninguna captura.
Pie Grande o Big Foot es el Yeti de América, también conocido como Sasquatch. La comunidad científica considera muy plausible su existencia. 128 tribus aborígenes y más de 3 mil personas aseguran haberlo visto o sufrido ataques de su parte. 5 películas lo han convertido en mito. Sería descendiente del Gigantopitecus, un simio que proliferó en el norte de América, hace un millón de años. Ni un solo ejemplar capturado.
El Mapinguarí es el Yeti del Amazonas, mide 3 m y destila un olor fétido. Tendría un pariente en La Patagonia, llamada de esa forma hace siglos a causa de los patagones, animales de patas enormes con aspecto humanoide, según declaraciones locales. Ambos han sido avistados numerosas veces en 200 años. El Chuchuna es la versión de la estepa rusa del Yeti. Yowi sería el Yeti australiano, Glawa, el Yeti de Pakistán, mientras que Hibagón equivaldría al Yeti japonés. Ninguno jamás fue capturado.
Finalmente, el Yeti propiamente dicho. Venerado por los tibetanos. Avistado más de 500 veces en el siglo XX. En la presente década, huellas de sus pisadas fueron olfateadas por perros en 5 ocasiones. No hay fotografía, aunque sea una figura fundamental en las tradiciones del Himalaya, midiendo entre los 4 mil y los 7 mil m de altitud. Manejaría un lenguaje articulado, se agruparía en clanes complejos, con danzas y ritos. Esta fauna humanoide pertenece a la Criptozoología, simios enormes al filo de la leyenda y la realidad. ¿Usted qué opina?

