Todo sobre Web Bot: es un asunto candente que está por toda la red, captando el interés mundial. Aunque es complicado, lo simplificaré en lo posible. El proyecto Web Bot nace en la década del 90 para realizar predicciones de la bolsa de valores. Pero luego se dieron cuenta de que podía predecir otras cosas.
Predijo en julio del 2001 que un mega-evento alteraría la vida de la humanidad, en 60 o 90 días. Y ocurrió el atentado de las Torres Gemelas. Predijo el tsunami de Indonesia, del 26 de diciembre del 2004 y el huracán Katrina, del 29 de agosto del 2005. Sin embargo, falló en otras predicciones: anunció un conflicto nuclear a desatarse en este 2009, aunque técnicamente aún podría ocurrir.
El Web Bot predijo un encuentro global con extraterrestres, en el 2010. Identificó catástrofes que darán lugar al Escatón, o el fin del mundo tal y como lo conocemos, para el 2012. En este punto, la veracidad se mezcla con la ficción, y la información chatarra que abunda en la red podría tomar el control. Como la fecha coincide con las profecías mayas, podría ser un recurso oportunista. Porque, aclaro una vez más: las profecías mayas no anuncian el fin del mundo, nunca lo hicieron, sólo hablan del final de un ciclo cósmico y punto.
Lo más interesante del proyecto Web Bot es que parece indicar que el futuro es creado por el pensamiento colectivo de la humanidad. Un reflejo de lo que pensamos y hacemos como un todo. Pero no se asombre, ya que eso es justo lo que el ser humano ha hecho toda su vida. Vamos, la mejor forma de predecir el futuro es creándolo. O sea, que los actos de la humanidad están provocando lo que sucederá a cada momento, nos guste o no el resultado.
Esto sólo prueba el poder de la conciencia. Que hasta puede medirse y, claro, afectar la materia y los acontecimientos por venir. Web Bot no es otra cosa que un ciber-oráculo. Un Nostradamus del siglo 21, hecho con tecnología de punta. ¿Sabía usted que un cofundador de Web Bot dice que las personas somos capaces de percibir físicamente hasta 6 segundos en el futuro? Con el tiempo, afirma, la mente podrá ir más allá. La verdad es que a los humanos nos hechizan las profecías. Siempre, desde el comienzo de la historia, vengan de donde vengan. Dedicado a Héctor, apasionado del tema.
