El fin del mundo se producirá este año: apúntelo, será el 21 de diciembre en horas de la tarde, en atención a supuestas pruebas científicas de que cada 360 mil años se alinean el agujero negro de la Vía Láctea, la Tierra, 4 planetas y el Sol, que causarán el vuelco del eje del planeta, lo que desatará una catástrofe terminal llevando al exterminio a miles de especies, cumpliendo las profecías mayas a cabalidad.
¿Qué pasa si los polos intercambian posiciones violentamente? Causaría un radical cambio climático catastrófico, así como erupciones masivas, abundante movimiento sísmico con terremotos de gran magnitud con pavorosas secuelas, más huracanes y tsunamis, y pérdida momentánea del cinturón electromagnético del planeta Tierra.
No suficiente con eso, la sola alineación de la Tierra con ese gigantesco agujero negro, nos dará un tirón gravitacional tan grande que ni las montañas quedarán de pie, y, si somos absorbidos por él, desapareceremos como un maní en la bocaza de un ogro gigantesco, al ser más grande que todo el sistema solar.
Pero si acaso no nos mata nada de esto, como quiera se precipitará sobre nuestras ciudades una copiosa lluvia de asteroides, que detonará un efecto dominó sobre el arsenal de armas nucleares de las potencias, que nos achicharrará de radiación, dando cumplimiento al pie de la letra al Libro de las Revelaciones, de que con el surgimiento del Anticristo vendrá la desaparición definitiva de la Tierra en la eterna batalla entre el bien y el mal.
¿Realmente usted cree todo esto? ¿Cree que el 2012 será el fin del mundo? Cautelarmente iremos avanzando en la medida que se aproxime la hora del ajuste de cuentas celestial, aportando datos que determinen que nada de esto es verdad. Tranquilos todos.
No reserve un espacio (carísimo) en bunkers que han sido creados para el caso, ni compre comida para tres meses, ni se dé golpes en el pecho. El 2012 es sólo un año más.

