El sector hotelero demandó que la ley que regulará el mandato constitucional relacionado con el acceso a las playas, ríos, lagos y lagunas sea consensuado entre todos los que tienen intereses en ese negocio, de manera que esa libertad no se convierta en libertinaje.
Ese planteamiento fue sustentado por Haydée Kuret de Rainieri, presidenta de la Asociación Nacional de Hoteles y Restaurantes (Asonahores), y Juan Bancalari, presidente de la Asociación Dominicana de Empresas Turísticas Inmobiliarias (Adeti), quienes afirmaron que el artículo 13 de la Constitución, aprobado por la Asamblea Nacional en función de Asamblea Revisora, es un paso de avance debido a que le da carácter constitucional a derechos que anteriormente estaban dispersos en varias leyes, reglamentos, decretos y resoluciones administrativas.
Kuret de Rainieri dijo que la ley que regulará ese mandato constitucional debe nutrirse de leyes similares que se aplican en otros países en los cuales los accesos a playas, ríos y lagos están muy reglamentados, aún cuando en ellos existen propietades privadas, no sólo de hoteles sino de casas particulares.
Opinó que la nueva ley debe consagrar el concepto de playa pública, cuyo funcionamiento deberá estar en manos de entidades oficiales.
La dirigente empresarial destacó que hay un intento de tergiversación de lo establecido en el artículo 13 de la nueva Constitución, dando a entender que privatiza las playas
Al intervenir sobre el tema durante una visita al director de El Nacional, Radhamés Gómez Pepín, Bacalari destacó que se debe tener cuidado con ese tema porque muchas de las personas que han opinado sobre él, incluyendo a legisladores provenientes de zonas de desarrollo turístico, han querido dar la impresión de que los hoteleros están en contra del interés nacional.
Sostuvo Kuret de Rainieri, sin embargo, que s todo lo contrario.
Añadió que nosotros hemos querido que se entienda que el turismo no somos nosotros, sino que lo es todo el país, ya que lo que más aprecian los extranjeros que nos visitan es la forma de ser de los dominicanos.
Mientras tanto, Bancalari advirtió que esa campaña en contra del sector hotelero puede ser nefasta, y recordó lo ocurrido en Jamaica, donde una campaña similar a nivel local acabó con la industria hotelera y 15 años después ese país no ha logrado recuperar la pujanza que tenía su industria hotelera.
Ambos coincidieron en señalar que el tema del acceso a las playas está siendo tergiversado, queriendo dar a entender que los hoteleros se oponen a que el pueblo tenga acceso a ellas.
Citaron como ejemplo que en el país hay 350 kilómetros de playa, de las cuales sólo un cinco por ciento está ocupado los hoteles.
Adelantaron que el sector hotelero está realizando consultas con el objetivo de presentar un proyecto de ley de regulación de lo establecido en el artículo 13 de la Constitución, como una contribución a la bbuena aplicción de ese mandato constitucional.
Cabarete
Los empresarios indicaron que el deterioro de la playa de Cabarete es el mejor ejemplo de que se debe regular el uso de las playas, e indicaron que en Playa Dorada, un puesto de venta en la playa con permiso es revendido hasta en 900 mil pesos.
