DETROIT .AP. Miguel Cabrera considera que le dio un giro a su vida tras someterse durante la pretemporada a un tratamiento contra el alcoholismo.
El toletero venezolano, con un contrato de 152,3 millones de dólares, dijo el jueves que no ha tomado un solo trago desde el publicitado incidente en la última semana de la temporada regular, en una denuncia de violencia doméstica de esposa provocó que fuese detenido.
Cabrera dijo que pasó tres meses en un programa de rehabilitación en Miami. El gerente de los Tigres Dave Dombrowski señaló que el programa proseguirá durante los entrenamientos de primavera y la campaña regular.
«Los problemas no se pueden esconder» dijo Cabrera. Si haces eso, es que tienes un problema»
Cabrera registró un índice 0.26 en la prueba de alcoholemia, tres veces por encima del límite en el estado de Michigan.
El incidente se dio entre la noche del partido del viernes y la mañana del sábado, y al presentarse al estadio de Detroit fueron visibles cortes en el rostro.
Cabrera dijo que siente que defraudó a sus compañeros por el incidente y que buscará redimirse en 2010: «Quiero jugar muchos años y ahora mismo me siento muy bien».
Detroit dejó escapar la ventaja que tenía como líder de la Central de la Liga Americana en el último fin de semana de la temporada.

