El ministro de Economía y Planificación, Temístocles Montás, tiene una visión tan realista, que puede interpretarse como una crítica contra las gestiones gubernamentales de su propio Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y de las que ha sido una pieza importante. Reconoce, por ejemplo, que la calidad del gasto público es fundamental en una economía donde los recursos son siempre escasos y las demandas sociales abundantes.
Pero resulta que el derroche, sobre todo en botellas, programas y entidades que solo se justifican por el clientelismo político, constituye una de las críticas más reiteradas a las administraciones peledeístas. Montás también señala que la transparencia y la rendición de cuentas son prácticas fundamentales de buen gobierno”, dos ejercicios sobre los que se han cuestionado las gestiones del PLD. El ministro de Economía deja entrever que sus observaciones como precandidato presidencial distan de las del funcionario. Aunque por los escenarios puedan confundirse.

