Desde hace tiempo, cuando se habla del nuevo esquema familiar luego de que la mujer está unida a los medios de producción, el principal debate entre padres y expertos de la conducta es si el tiempo que debe dedicarse a los hijos, ahora que los padres están más ocupados, debe ser de calidad o cantidad.
Analizando experiencias propias y los problemas que le llegan a su consulta, la psicóloga y terapeuta familiar Solange Alvarado explica que si nos decidimos por la cantidad es posible que descuidemos la calidad. Además sea corto o largo el tiempo que pasemos con nuestros hijos e hijas debería ser siempre de calidad. Si por el contrario nos abanderamos por la calidad corremos el riesgo mucha veces de excusar nuestras ausencias con facilidad, dice la profesional, quien es además directora del Centro de Atención a Sobrevivientes de Violencia de la procuraduría Fiscal del Distrito Nacional. Alvarado externó estos criterios durante un conversatorio organizado por la Asociación Dominicana de Cronistas Sociales y ARS Humano en el restaurant Marconi. Solange dijo que lo que le parece más peligroso es la pregunta de si ¿es mi criterio de calidad el suficiente para satisfacer las necesidades afectivas, emocionales y materiales de nuestros hijos e hijas? Al respecto dice en su libro Guía práctica para la familia actual que la respuesta a esta pregunta es completamente subjetiva y poco probable. Posiblemente a usted le parezca que el trayecto al supermercado o la compañía de su hijo al visitar un amigo es un tiempo dedicado de calidad, pero cabría preguntarse qué tiene que ver esta actividad con su hijo, o si es de su agrado. Lamentablemente, a veces, el tiempo que evaluamos como de calidad es determinado por nuestras necesidades o prioridades, o gustos, y olvidamos que ellos merecen una atención más especial que los haga sentirse importantes para nosotros. Sugiere que:
-Los padres establezcan un orden de prioridades y tomen consciencia del lugar en que quedan sus hijos.
-Distribuyan entre los adultos de la familia las responsabilidades con los hijos e hijas.
-Negocien la distribución de las responsabilidades de la casa, esto le permitirá tener más tiempo para otras actividades.
-Reconozca las necesidades de sus hijos de acuerdo a su etapa de desarrollo, esto le ayudará a decidir qué momento y qué actividades puede compartir con él.
-Propóngase organizar (sin rigidez), la vida de la familia.

