Qué bueno que quitaron a Enrique Martínez de la Dirección del Consejo Estatal del Azúcar, no he conocido a otro ser humano más bellaco y demagogo!, escuché decir a un dirigente del PLD. Todo parece indicar que, ante otras versiones, el destituido director del CEA es un hombre de amplio rechazo entre sus correligionarios.
Contrario a Carlos Amarante Baret, nuevo ministro de Educación, a quien se le atribuye ser persona de alto concepto de la lealtad y de los pocos, en esa corrompida y derechizada organización, que todavía habla de Juan Bosch. Quiera Dios que realice una buena labor, con todo ese dinero que representa el 4% del Producto Interno Bruto asignado a ese sector.
También está la designación de Gedeón Santos en la presidencia del Consejo Directivo del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones. Ese joven cursó, entre otros estudios, la carrera de Comunicación Social. Fue alumno del suscrito durante el primer semestre del año 1994. Posteriormente leí trabajos suyos, en el desaparecido periódico Vanguardia del Pueblo, exhibiendo gran dominio de aspectos políticos y económicos internacionales.
Me satisfizo, sobre todo, verlo en la televisión, en calidad de entrevistado, haciendo exposiciones magistrales. Se le percibe como un profesional actualizado, que goza de buena reputación e imagen favorable dentro y fuera del PLD.
Los cambios realizados por el presidente Danilo Medina cuentan con la aprobación de la gente. La experiencia indica que a los dominicanos les satisfacen los cambios en la administración pública, sobre todo en momentos en que se observa agotamiento de caras que llevan 13 años en los mismos cargos. Y el país retrocediendo.
Medina hizo tres designaciones. ¿Por qué tan pocas? Posiblemente esos nombramientos estaban en agenda para el mes de agosto, pero había que adelantar algo para el viernes 19 julio, con la finalidad de distraer a la población respecto al alza de cuatro pesos al galón de los combustibles. Los dominicanos solo han hablado de los cambios gubernamentales.
