Opinión

Canas productivas

Canas productivas

La experiencia que se adquiere con los años es la madre de la sabiduría que se va puliendo con el tiempo, con las vivencias, las pruebas y sobretodo las vicisitudes de la vida que nos va haciendo cada vez más confiables y certeros, prudentes y conciliadores con la madures.

Contrario a esto vemos muchas veces la tendencia en el mercado laboral a la hora de contratar preferir jóvenes talentos cuyos títulos y méritos académicos de seguro traerán la energía y los ímpetus de la juventud garantizando así mayor productividad y éxito a las empresas.

Esta visión y creencia olvida que el tiempo es el mayor maestro y más cuando se mantiene actualizada puede ser mucho más eficiente y productiva tal como hace referencia un estudio publicado en el New England Journal of Medicine de los Estados

Unidos en el 2018.

La edad promedio de los ganadores del Premio Nobel es de 62 años, mientras el promedio de los presidentes de grandes compañías es 63.

Este extenso estudio encontró que la edad más productiva en la vida del ser humano es entre los 60-70 años de edad, la segunda etapa más productiva es entre los 70 a 80 años y la tercera etapa más productiva es de los 50 a los 60 años.

Cita como ejemplo que la edad promedio de los ganadores del Premio Nobel es de 62 años, la edad promedio de los presidentes de las compañías prominentes en el mundo es de 63 años, la edad promedio de los pastores de las 100 iglesias más grandes de Estados Unidos es de 71 años y la edad promedio de los Papas es de 76 años.

No es verdad que con el paso de los años somos personas decadentes
Esto nos indica que de alguna manera los mejores años de tu vida son entre los 60 y los 80 años donde a los 60 años se llega a la cima de nuestro potencial que continúa hasta los 80.

Por eso debemos redefinir nuestra percepción y creencia que a medida que pasan los años somos personas en decadencia, pues no, muy por el contrario si eres de los que ya supera los cincuenta estás en el mejor nivel de tu vida donde lo mejor está por venir y donde nos queda mucho por hacer y aportar.

Podemos llamarlas canas productivas porque trabajan a nuestro favor, aportando sabiduría, siendo faro y guía a nuestros relevos generacionales quienes también lo descubrirán con el tiempo.

El Nacional

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