Cientos de tareas de masa forestal son desmontadas cada año en la zona fronteriza con Haití, con el corte y quema de árboles para hacer carbón. Una mínima parte de éste es contrabandeada y traída a Santo Domingo, para ser comercializada en negocios como sustituto de gas propano, por lo que no es extraño ver este tipo de camión cargado de sacos con ese combustible vegetal.

