Opinión

Cápsulas

Cápsulas

El fin de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) representó el descenso del Imperio Inglés y de Francia, así como la creación de dos superpotencias: Estados Unidos y la Unión Soviética.

La geopolítica tomó dos caminos: hacia el Este y hacia el Oeste, o sea, con la democracia defectuosa (racismo, intervenciones militares, etcétera) del Coloso del Norte y la dictadura del proletariado de las 15 repúblicas que formaban la ya desaparecida URSS.

Varios líderes mundiales de prestigio consideraron que ellos no podían ser títeres ni de uno ni de otro, sino tener una línea más o menos independiente, sin tutelajes groseros y con exigencia de respeto hacia sus respectivas soberanías.

Un caso  digno de admiración fue el del presidente Josip Broz,  conocido como el mariscal Tito, héroe de la citada guerra en su condición de jefe de los partisanos que lucharon contra los nazis a raíz de la invasión hitleriana de los Balcanes, incluyendo la Yugoeslavia de Tito.

Otro que se negó a ser ubicado en uno de los dos bloques que se repartieron el mundo, fue el notable estadista indio Jawarjaral Nehru, principal colaborador de Mahatma Gandhi, primer ministro de la India y padre de  la que sería primera ministra asesinada Indira Gandhi, como también lo fue su nieto, o sea, primer ministro y asesinado hijo de Indira Rajiv Gandhi. Oportuno es aclarar que esos Gandhi nada tenían que ver con ser de la familia del brillante caudillo pacifista.

Otro gran hombre que decidió tener un pensamiento y una acción fuera del dominio de las 2 superpotencias fue el presidente egipcio, coronel Gamal Abdel Nasser, el mismo que junto al coronel Mohamed Naguí derrocaron al último rey de Egipto: el bandido de Faruk I, un borracho, drogadicto, glotón, holgazán y libertino, que murió en Roma de una sobredosis de todo.

Hay que concluir en la lista al líder indonesio Sukarno, aquel que fue derrocado mediante la sangrienta “Operación Indonesia” ordenada por los halcones de Washington y que produjo entre 250.000 y 300.000 muertos!

Muchos líderes, entre ellos Fidel Castro, decidieron fundar el Movimiento de Países No Alineados, celebrando su primera Cumbre en Belgrado, capital de  la Yugoeslavia de Tito. Eso fue en 1961, pero con base en la “Declaración de Bandung”, de 1955-1956. Cuba fue el único país fundador perteneciente a  América Latina. Hoy hay 32 países del área, de un total de 117.

La Cumbre número 15 es la que se estaba efectuando en Egipto, y a la que asistió el presidente Leonel Fernández, cuyos viajes, contactos, acuerdos y relaciones han puesto la República Dominicana en el “mapamundi”.

Y Fernández representó también al presidente constitucional de Honduras, doctor Manuel Zelaya.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación