Con todo y que habían calificado un “caramelo envenenado” el incremento salarial de un 25% que se les ha ofrecido, los fiscales del Distrito Nacional suspendieron el paro de 24 horas que habían convocado para hoy a fin de negociar con las autoridades. La suspensión del movimiento fue una decisión sensata.
De esa manera se evita que decenas de procesos fueran pospuestos. Por más hastiados que puedan estar de promesas y aunque consideren pírrico el aumento que les ha prometido el procurador general de la República, los fiscales no pueden cerrarse a banda.
Lo sensato es negociar con las autoridades ese aumento que reclaman desde hace tiempo. Los sueldos en la justicia se han convertido en materia de conflicto.
Y hay quienes opinan que cualquier reajuste salarial debe incluir al personal administrativo. Lo importante por ahora es que los fiscales están dispuestos a negociar, sin suspender sus labores y sin ver la propuesta de la Procuraduría como un caramelo envenenado.

