PHOENIX.- Para un muchacho de 25 años con menos de una temporada completa en Grandes Ligas, Carlos Santana lleva una gran responsabilidad en los Indios de Cleveland.
No sólo es receptor titular la Tribu, con la tarea de manejar un cuerpo monticular, sino también es cuarto bate del equipo, con todas las expectativas que eso conlleva.
Pero el dominicano toma las cosas con calma, aun cuando no ha rendido al bate como él quisiera.
«Sabes que esto es lo máximo, Grandes Ligas», le dijo Santana a LasMayores.com. «He pasado experiencias buenas como malas. He tenido momentos buenos y he tenido momentos malos. Así es el beisbol. Nadie es perfecto.»

