Hipólito, mi querido Torito, no fue quién estupró los estatutos del PRD para ser presidente del partido y candidato presidencial al mismo tiempo; Hipólito no fue quién impuso candidatos durante las elecciones congresuales y municipales, ni quién se opuso a que Guido Gómez y Tony Peña Guaba, entre otros, fueran electos en la convención.
Hipólito no ha secuestrado los organismos del partido. ¿Qué tiempo hace que no se reúnen la Comisión Política ni los demás organismos, como dicen los estatutos? Pero además, mi caro amigo, no fue Hipólito quién le puso cadenas y candados a la Casa Nacional del PRD; no fue por mandato de Hipólito que Geanilda Vásquez, secretaria de organización, fue agredida cuando intentó penetrar a sus oficinas. ¿Verdad que no?
Hipólito y eso tú y todos los dirigentes y militantes del PRD lo saben- siempre estuvo abierto al dialogo. No es justo, Torito, que metas a tu entrañable amigo Hipólito Mejía en el mismo saco con Miguel. De verdad que no.
De todos modos, te entiendo Torito. La desesperanza en muchos militantes y simpatizantes del PRD es entendible. El país necesita un balance, un contrapeso político. Y eso lo garantiza el PRD si logra resolver su crisis, uniéndose o dividiéndose. Soy de los que cree, Torito, que la unidad con el sector de Miguel no es posible. La división es ya inevitable. Y mientras más rápido, mejor. La recomposición será más rápida. Hay tiempo para convertir al PRD o cualquier otra sigla, en poderosa maquinaria capaz de desplazar al PLD del gobierno en las próximas elecciones. ¡No tengo dudas!
La solución, Torito, no es irse del PRD. Lo correcto es forzar una salida. La convención que del año próximo puede ser una salida. Pero Miguel no quiere convención. Sabe que será derrotado mucho a poco. En el PRD Miguel no le gana ni al hombre del nivel. Está apostando al tiempo, al poder y al dinero de Leonel, su aliado.
La gente como tú, no puede dejar el terreno a los traidores. No te vayas, Torito, no te vayas del PRD. Colócate al lado de los mejores y lucha por lo que siempre has luchado, como lo están haciendo muchos otros.
Con cariño, Juan.

