Enfoque semanal
Señor director:
La verdad monda y lironda es que el juicio que por presunto lavado de activos se sigue a ocho imputados en el Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional, ha resultado poco menos que un sainete.
Cuando todo el mundo esperaba que el fiscal del Distrito Nacional, doctor Moscoso Segarra, presentaría pesos pesados como testigos estrellas, se ha preferido que un cirujano estético vaya a declarar sobre el trasero y el busto de Mary Peláez, una de las encartadas.
¿Por qué no se conoció la acusación por lavado de activos provenientes del narcotráfico, que es la acusación que enfrentan las llamadas champañeras, como un apéndice del juicio, todavía pendiente de apertura en instrucción, por los asesinatos del coronel de la Policía José Amado González, guardaespaldas principal de Figueroa Agosto, o del suegro del oficial, el dueño de la repostería La Francesa, Rubén Soto Hayet?
Los indicios apuntan en el sentido de que ese proceso jamás se conocerá en los tribunales dominicanos, y tal vez tampoco en Puerto Rico, porque ello conllevaría descubrir a personajes, civiles y militares, ligados al capo boricua.
¿Por qué el fiscal, en lugar de subir a estrado para dirigir la persecución penal, en un juicio de primera categoría, como es lo usual, ha preferido que sus ayudantes, sin mucha experiencia la mayoría, quienes se encarguen de la abrumadora carga de la prueba de este de proceso? Tal vez porque no hay tal juicio, y ya la sentencia ha sido convenida, como ocurrió con Leavy Nin Batista, la esposa del capo, y sucederá con Sobeida Féliz, la amante, cuyas condenas dan pena.
Amparado en el Principio de Oportunidad, uno de los dislates que recogió de jurisdicciones extrañas el Código de Procesal Penal, en este proceso no se incluyó al ex coronel del Ejército que suministró el carnet de la DNI a Figueroa Agosto, en el gobierno del entonces presidente Hipólito Mejía, y se dejó para mas tarde procesar a la exfuncionaria del Consejo Nacional de Drogas acusada de recibir una yipeta a cambio de gestionar la devolución de inmuebles, así como la exempleada de la Junta Central Electoral que facilitó a Figueroa los documentos para que buscara dos cédulas falsas.
Y paramos de contar… y no nos reímos, porque tenemos el labio partido.
Atentamente,
Julio César Jerez Whisky
Santo Domingo

