39 años esperando
Señor director:
Desde 1972, hay un populoso barrio capitalino, a 15 minutos del Palacio Nacional y del Ministerio de Educación esperando el cumplimiento de un objetivo de los derechos fundamentales del ser humano, que en 39 años no se ha cumplido. Son 39 años de irresponsabilidad gubernamental desde entonces hasta hoy; Son 39 años reclamando sus derechos, atendiendo a la Constitución, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y los Derechos de la Niñez; Son 39 años creyendo en una democracia sin justicia social, son 39 años sin que llegue quien debió hacerlo sin buscarlo ni llamarlo.
En 39 años de espera pasaron por el gobierno: Joaquín Balaguer dos veces, Antonio Guzmán, Jacobo Magluta, Jorge Blanco, nuevamente Joaquín Balaguer, nuevamente Joaquín Balaguer, Joaquín Balaguer (dos años), Leonel Fernández, Hipólito Mejia, nuevamente Leonel Fernández, y nuevamente Leonel Fernández, y ninguno ha construido la escuela del barrio 27 de Febrero. Allí hay, y el Ministerio de Educación lo registra, dos nombres para dos centros que no existen realmente, sino, literalmente dos archipiélagos, uno de tres casuchas y otro de siete. Son 39 años de promesas que nunca se han cumplido.
Son diez casuchas techadas de zinc, una parte con retretes, con pésima ventilación e iluminación, donde el alumnado se recrea sin seguridad y sin libertad en las callejuelas que pasan frente a las casuchas. Son espacios como para pasar centro o entrenarse en la dureza de sus precarias condiciones. Los directores distritales sectarios y politiqueros los usan para mandar de castigo a educadores desafectos o adversarios políticos suyos. Son 39 años sufriendo vergüenza ajena, de olvido y negligencia contra los niños y niñas de este barrio, muchos de ellos en pobreza extrema.
Se necesita y no ha aparecido en 39 años, un Fray Antón de Montesinos que arengue y sensibilice a los caciques, porque allí hay niños, adolescentes y jóvenes hijos de Dios, que merecen trato digno y humano como el que más. La construcción de esta escuela le corresponde al gobierno central. Quien pueda a su gente que les susurre, por favor, que cerca de su despacho hay un barrio repleto de niños y niñas con derecho a una escuela digna y una educación de calidad; y lo mismo para el candidato que resulte electo en el 2012.
Atentamente,
Lic. Santiago Martínez
Santo Domingo

