¡Nos traga el Lago!
Señor director:
Los dominicanos estamos sufriendo los embates de la gestión de un gobierno criminal y abusador.
El Partido de la Liberación Dominicana, en el poder, ha demostrado en la práctica que no tiene hiel y mucho menos compasión de nadie.
¿Cómo es posible que las autoridades de las provincias Bahoruco e Independencia estén clamando cuasi de rodillas que el sector agrícola del gobierno acuda en auxilio de miles de productores, cuyos predios están desapareciendo por el crecimiento sostenido del lago Enriquillo?
La situación por la que atraviesan los pobladores de Bahoruco e Independencia no resiste justificación, análisis y teoría barata, por lo que el momento reclama que las autoridades acudan a los lugares afectados y den señales claras y precisas sobre lo que allí hay que hacer.
Son unas 400 mil tareas de tierras sembradas de plátano, batata, yuca, maíz y otros rubros que se están perdiendo ante la mirada impotente de los campesinos, que junto a reses, chivos, puercos y otras especies, no encuentran qué hacer y a quién apelar ante las inundaciones que han provocado las aguas del lago Enriquillo.
Ningún funcionario del área agrícola del gobierno peledeista de Leonel Fernández ha acudido a la zona de desastre a salvaguardar los intereses de los campesinos.
La isla Cabrito está cubierta, por las aguas azufradas y el balneario de Boca de Cachón se han juntado con las del Enriquillo.
Mientras cunde el miedo y la preocupación en el suroeste, las autoridades del Instituto de Recursos Hidráulico (INDRHI) solo se limitan a observar el desastre y analizarlo, cuando lo que conviene es buscarle una pronta solución a la problemática que ha ocasionado la crecida del Enriquillo.
Todo esto tiene una explicación lógica que a nadie ha de sorprender, porque el gobierno del PLD nunca ha tenido voluntad para resolver este tipo de problema causado por la propia naturaleza.
Los profesionales de la comunicación y los expertos agrícolas de la zona del Lago saben muy bien lo que está pasando y conocen a la perfección la intención de los funcionarios locales por apagar cualquier intento de levantamiento de los campesinos afectados.
Atentamente,
Nélsido Herasme
Periodista
n.herasme@hotmail.com

