Ofensiva fantasma
Señor director:
Es lamentable que sobresalientes periodistas profesionales, cuya reconocida experiencia de años los califica como sensatos y veraces, señalen ahora, en un reciente informe de prensa firmado en conjunto, que funcionarios y, cabria decir, el propio gobierno ha puesto en marcha una ofensiva contra comunicadores y medios de comunicación lesionando la libertad de prensa.
Si eso fuera verdad, ellos mismos señalarian los hechos y las pruebas que los hacen veridicos. Pero no prueban nada. Se trata de una descomunal hipérbole con frágil asiento en el vacío.
El único hecho perturbador que se puede señalar en tal sentido es la reacción antojadiza de un funcionario exaltado contra una distinguida y veraz periodista de investigación a la que me une, por cierto, una distinción paralela a la que profese a su padre, vilmente asesinado en lides periodísticas similares.
El agraviado pudo, y más aún, debió probar su ofensa ante los tribunales y no desviarse por entuertos que lo deshonran y hasta lo ridiculizan ante la opinión publica.
Volviendo al tema central, hace tiempo, otro funcionario en un arranque ya olvidado, uso los mismos métodos contra una reconocida y audaz periodista de investigación y también dislocadamente contra sus anunciantes. Pero el propio Presidente de la República intervino y hasta destituyo al funcionario que quedo sin funciones administrativas alguna.
Fuera de estos dos hechos, el primero solventado ya y el segundo en vías de solución precisamente por actuación, de nuevo, del señor Presidente de la República, de funcionarios de su gobierno y de dirigentes de su partido PLD.
Pero como esta acción presidencial se dirige solamente a favor de los anunciantes, queda por ver que sucedera en cuanto a la querella del funcionario ofendido. Pero ya los tribunales de justicia han aceptado como valido y justificado el recurso de amparo interpuesto por la periodista acusada. Queda esperar los acontecimientos. Pero nada más.
Si los sesenta periodistas firmantes (o uno solo de ellos) no presentan una serie de hechos y sus pruebas que avalen la supuesta ofensiva de funcionarios (y/o del gobierno) contra otros periodistas o contra la libertad de prensa, todo lo que dijeron los firmantes caerá desplomado en la ignominia del olvido.
Atentamente,
Francisco Dorta-Duque
Santo Domingo
