Libertad de expresión
Señor director:
Tras la avalancha de testimonios, entre ellos los editoriales de dos destacados periódicos y el de don Agripino, en favor del clima de irreprochable libertad de prensa existente en el país, uno de los principales firmantes (o presentes) del grupo de los 60, se contradice y contradice todo lo dicho por el mismo grupo de periodistas el día anterior.
Efectivamente, un conocedor profundo de la conspiración aclaró que no fueron 60 66 los periodistas suscribientes. Ojalá en su próxima entrega no añada otro seis, porque sería al numero 666, que identifica a Lucifer o er diablo en el Libro del Apocalipsis escrito por San Juan Apóstol.
En contradicción con la primera expresión del grupo, escribió el pasado lunes: Este gobierno no es autor del clima de la libre expresión que vivimos pero la ha respetado.
¿Para qué tanta fanfarria? Estos hechos del periodista de marras me recuerdan aquella guaracha fiestera y pegajosa de Eliseo Grenet, La ola marina cuyo estribillo concluía: Tengo un motor que camina pa lante, tengo un motor que camina pa tra
Por eso en su última frase y, tal vez para no desairar a sus 66 compañeros periodistas afirma: Hay razones de sobra para denunciar la intimidación, las presiones publicas y privadas, y los insultos a los comunicadores dominicanos.
Pero ahora, otra vez, el motor que camina pa tra. Si es la descripción del momento actual, ¿puede decirse que vivimos en un clima de libertad de expresión, como el mismo periodista afirmo líneas arriba?
Hay más contradicciones en el escrito. Pero basta un botón.
No se sabe de un documento concreto escrito de los 66 para que, como dice el Evangelio de los escribas y fariseos: para que no los agarraran en sus propias palabras.
Lo que pasa es que Nuria ha adquirido una merecida dimensión engarzada en un pináculo de la libertad de prensa por el caso Euclides que los 66 la quieren, sin su mérito, compartir. ¡Bravo!
Otros de los suscribientes aspiran, talvez, a un almuerzo con el Presidente en el Palacio Nacional. Que no sean solo los directores… Y no falta un izquierdismo desencantado por el sensatismo de Leonel.
En conclusión, repetimos: Señalen hechos concretos y aporten pruebas específicas y contundentes. El periodista debe encaminarse derechamente por la verdad y la justicia, y olvidar el malogrado figureo vano y proinfantil.
Atentamente,
Lic. Francisco Dorta-Duque
Santo Domingo
