Leonel
Señor director:
El presidente Leonel Fernàndez aunció que haría inversiones en la gente, y eso ha caído mal entre algunos de los comentaristas que son opositores.
En su reciente viaje a Nueva York, el presidente Fernández dijo lo que no querían escuchar quienes todo lo manipulan.
El presidente Fernández exdijo que el gobierno, por haber soltado ciertas amarras, ha podido recuperar su capacidad de respuesta a las demandas de la población, la percepción se le ha tornado favorable. Esto es importante, porque mucha gente estará satisfecha, y eso es lo que no toleran algunos.
Muchos esperaban que él no hiciera nada por la victoria de Danilo Medina, para luego decir que el PLD, como partido, se acabó, que se lo comió la división.
Los opositores del PLD saben que con un gobierno activo trabajando en beneficio de la población se acelera la caída en los numeritos que ha venido experimentando un candidato que tenía como única razón para lucir puntero la del deterioro de imagen que le ocasionaba a la gestión gubernamental el efecto de las las restricciones que recortaron el gasto de inversión pública.
Ahora tendrán que gritar que el presidente no debió hacer o decir eso.
Apostaban al desastre, y perdieron la apuesta.
Atentamente,
Rafael Fernández P.
Santo Domingo
Los delincuentes
Señor director:
Para el próximo mes, el mes de noviembre, de seguro se discutirá en grande la modificación del Código Procesal Penal, que tengo que decir que es una necesidad.
La gente no quiere que los delincuentes se sigan saliendo con la suya, porque es mucha la gente inocente que ha caído con esa carga de violencia.
El próximo año, ojalá que todo esté consumado y que las leyes sean distintas, porque es necesario que quienes cometen fechorías no puedan escabullirse, que tengan que rendir cuentas.
Lo digo, porque vivo en un barrio donde hay dos delincuentes que entran y salen de la cárcel cuando les conviene, porque muchas veces quieren enfriarse y siempre encuentran quién los saque. Tienen el barrio en zozobra, y así hay muchos. ¿Por qué tenemos que ser tan permisivos?
Atentamente,
Joaquín C. Morales
Santo Domingo
