Nereyda Rodrìguez
Señor director:
El pasado dìa 2, mi prioridad era la del 4% del PIB para la educación, y fue en la noche cuando vi en la portada de El Nacional la foto de Nereyda Rodríguez y la noticia de su muerte e impactada quedé, luego de haber pasado un buen día junto a una multitud, bajo a un sol ardiente y un calor inmenso, que no impidió marchar desde la UASD, hacer una parada en la MEE y llegar al Parque Independencia voceándoles al gobierno, que cumpla con la Ley 66-97 violada por 14 años, lo cual significa negarles a los más pobres educación de calidad.
Nereyda Rodríguez fue gran folklorista y maestra de la danza que, a pesar de dejarnos huérfanos de su sapiencia cultural, nos deja un gran legado, y son todos esos jóvenes a los que guio y hoy proyectan al país a través de la danza. Recuerdo que de la mano de una maestra que vivía casi frente a su casa y laboraba en la escuela, llegó a la dirección y me pidió que le facilitara un salón para los ensayos con sus grupos de bailes, porque no tenía local. Fue tan convincente que le concedí el salón de actos, y las prácticas eran generalmente los sábado, con frecuencia presenciaba los adiestramientos a niños, adolescentes y jóvenes y quedaba fascinada, pues esa señora era una bailarina excelente. Muchos niños, con la anuencia de sus tutores se inscribieron en las clases de bailes.
Recién salida jubilada de la escuela, doña Nereyda un día me visitó y me dijo: Me quitaron el permiso y estoy otra vez al garete, porque no tengo donde ensayar. La nueva directora me dijo que tengo que solicitar el permiso en el Distrito 15-02 y quiero que me haga el favor de ir conmigo. Le expliqué que no era conveniente mi compañía para esa diligencia, y me entendió a perfección. Nos despedimos. y a los pocos me contó que compró un solar en la Yolanda Guzmán y que le solicitó al Ministerio de Cultura que le construyera la Escuela de la Danza, y se le dio. Y vi su local el día que fui a inscribir a una niña de 8 años que tengo, y priva en bailarina.
En el año 2000, la Dama de la Danza inicio los carnavales barriales en el mes de la patria y el primer desfile partió de la escuela Honduras. Logró que los Congós del Espíritu Santo fueran declarados por la Unesco Patrimonio de la Humanidad. Por eso, a pocos extraño ver en la funeraria Savica a ese grupo y otros de nuestra cultura, rindiéndoles el homenaje póstumo, que en vida se ganó Nereyda Rodríguez.
Atentamente,
Lic. Teresa Gómez
Santo Domingo
