Educación
Señor director:
Sin bulla ni bulto, la ministra de Educación, licenciada Josefina Pimentel, lleva a cabo algunas acciones efectivas e interesantes. Sin pelearse con los críticos y sugerentes mediáticos, atenciona y ofrece solución a los problemas que le presentan, aparte de su plan de trabajo y su diario accionar. Mejorar los servicios médicos del Semma fue un paso significativo para los maestros y maestras y sus dependientes.
Por ser tolerante y disciplinada, ha podido soportar las razonables y acidas críticas por el nombramiento del licenciado Francisco Cruz Pascual, como viceministro, sabiendo que su nombre es vinculado a las monstruosas e inhumanas irregularidades del Semma.
La ministra lleva a cabo un importante pilotaje de tanda única, que es objetivo del sistema a mediano y largo plazo. Está realizando un amplio movimiento de directores de distritos educativos a nivel nacional, que, si no es con fines políticos, sería muy interesante, pues muchos de estos funcionarios son ineptos, politiqueros y arrogantes, que no deben dirigir a nadie.
De este movimiento se ha beneficiado el Distrito 15-02 de Villa Juana, en Santo Domingo, que tiene ahora una nueva directora, la licenciada Dominga Comas, recibida con regocijo por los educadores, directores de centros y técnicos del mismo distrito. Esa jurisdicción distrital espera y merece que la nueva incumbente le dispense un trato más digno: atento, decente, y profesional
Los directores de distritos y de centros y los maestros son igualmente importantes si propician en hermandad laboral la mejoría de la calidad de la educación.
Ellos y los padres son los entes más cercanos a los estudiantes, que son los actores más importantes de los procesos educativos. Deben mantener una optima relación de trabajo sin afán de jefear, lo cual no debilita ni anula la autoridad de cada quien. Este ventarrón natural, libre de tormenta ni abuso de poder, debe pasar por los directores de escuelas y liceos donde se da igual situación que en los distritos.
Doña Josefina lleva décadas de servicio en Educación y otras instituciones, dando muestra de capacidad académica y gerencial en la diversidad, siendo enérgica pero prudente. No he elogiado su designación, porque lo hice con Melanio Paredes y estoy avergonzado, ya que su pésima gestión hirió a todo el magisterio y a mí mismo.
Atentamente,
Lic. Santiago Martínez
Santo Domingo
