Hipólito y Leonel
Señor director:
Hipólito Mejía y Leonel Fernández no han sido dos gobernantes iguales. Hipólito Mejía hizo un buen gobierno y Leonel Fernández no lo está haciendo.
Durante el primero había dinero en la calle. Los chismes sobre corrupción eran chismes casi todos, aunque hubo funcionarios corruptos y eso hay que decírselo al presidente que hoy es candidato, para que se separe de esas personas, que no le aportan.
Este gobierno, el de Leonel Fernández, ha llevado a la quiebra a muchos sectores, porque no ofrece garantía ni protección. La corrupción ha llegado a niveles que nadie se imaginaba.
Y mientras se produce un colapso en la producción y en los servicios, la criminalidad y el narcotráfico crecen cada día.
Durante el período de gobierno de Mejía, los sectores productivos experimentaron gran desarrollo. Quizás porque él es agricultor y sabe lo que es trabajar. Pero, además, se construyeron obras en toda la geografía nacional y la comida no era tan costosa.
Hipólito Mejía prohibió que una gente tuviera más de un cargo, y eso es importante.
Hay que decir también que cuando Hipólito Mejía es una persona con quien, sea o no sea presidente, la gente puede hablar sin tener que llenar tantos requisitos, porque no es un hombre con tanta etiqueta como el presidente Fernández. Para llegar donde él está, hay que estar relacionado con algún alto militar, lo que no ocurre con Hipólito Mejía.
La deuda externa, aunque el PLD diga lo contrario, era manejable durante el cuatrienio 2000-2004.
Los dominicanos sabemos que la democracia es el mejor sistema, porque uno puede decir lo que le parezca y hay que escucharlo con tolerancia y con respeto, pero eso de que Danilo Medina diga que Hipólito Mejía no es el presidente ideal para esta situación, es casi inaceptable.
Es en manos del gobierno de Leonel Fernández que la crisis ha llegado tan lejos en este hermoso y sufrido país.
Este país merece y necesita mejor suerte.
Entiendo que Hipólito Mejía representa el cambio. Y, aunque no soy amigo de campañas y de campañitas y considero que lo mejor es permanecer en su hogar y no integrarse a caravanas, repito lo que he oído decir a mucha gente: llegó papá.
Atentamente,
Roque Rosario
Santo Domingo

