Necesitamos un cambio
Señor director:
Cuando tienes que pagar mediante impuestos mil millones de pesos por un edificio de 248 parqueos o un edificio carcelario, como el recién inaugurado en Higüey que costó 5 veces lo que debió costar y a nadie se ofrece explicaciones, notas que algo anda mal.
Y si tienes que abrirte paso teniendo el semáforo en verde para ti, porque los conductores del lado contrario no respetan la luz roja, comienzas a ver la señal de que algo falta.
Si ves que pagas tu energía eléctrica todos los meses y solo recibes el 50% del servicio y sufres constantes aumentos de tarifa, porque en el país en que vives no hay un Estado de derecho que te permita recibir los servicios básicos aunque los pagues, es una señal inequívoca de que estamos en franco retroceso.
Necesitamos un cambio, pero no sólo de autoridades. Es extraño que un país no busque soluciones de manera seria a problemas básicos.
Me atrevo a asegurar que existen muy pocas personas dispuestas a verter basura, o permitir que otros lo hagan dentro de su casa. Partiendo de esto, ¿por qué no cuidamos nuestras calles, ríos y mares?
Es cierto que nos falta educación, pero hasta un analfabeto cuida lo que le pertenece. Es lógico pensar que lo que nos falta es sentido de propiedad, amor a lo que es de todos, sentir que esta media isla es de nosotros y debemos cuidarla.
No entiendo cómo es que a países como Chile, Argentina, Brasil, Estados Unidos, entre otros, a los que llegó el mal llamado descubrimiento después que a nosotros han sido capaces de superar sus problemas, en algunos casos hace más de 100 años y nosotros todavía, en pleno siglo XXI estamos enfrascados en si los contratos o si Fulano se roba la luz.
¡Basta de ridiculeces! Tenemos derechos que muchas veces nos son violados y por ignorancia no reclamamos, pero también tenemos deberes. Hay que empoderarse de esta situación, exigir educación, salud, inversión social, pero también hay que aprender a tirar la basura al zafacón, respetar las leyes, ganarse su sustento dignamente y ceder el paso para que en la próxima esquina nos lo cedan. Tenemos que hacer un estilo de vida de esa frase del prócer mexicano Benito Juárez: El respeto al derecho ajeno es la paz. Si no lo hacemos, nunca veremos la luz al fondo del túnel.
Atentamente,
Anatoli Peralta
Santo Domingo

