“Así es la UASD”
Señor director:
La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) por décadas ha jugado el papel de protagonista y otras veces el de víctima de protestas a lo interno y externo de sus estructuras, reclamos que sin importar cuán justos sean siempre hacen que los estudiantes lleven las de perder.
Para los más de 220 mil estudiantes matriculados en la UASD cada semestre se vuelve un caos, incluyendo el verano, porque sufren los altibajos provocados por huelgas, paros laborales de profesores o empleados, un plataforma digital deficiente y las múltiples carencias que persisten como el financiamiento económico y nuevas tecnologías para la educación superior por parte del gobierno central.
La supensión de docencia es el escenario que se repite frecuentemente solo que por motivos distintos .
Esta realidad se vive día por día en la universidad Primada de América, de donde han egresado innumerables personalidades de distintos sectores de nuestro país, quienes conocen esta verdad y en su momento fueron víctimas de ello, hoy parecen no recordarlo y no hacen nada.
Es innegable la mala percepción que tienen muchos de esta casa de altos estudios, incluyendo un alto porcentaje de sus propios ingresados quienes expresan estudiar allí porque sus recursos no le permiten estudiar en una universidad privada.
Pese a esta desfavorable imagen, en la UASD no todo es malo, hay una cantidad innumerable de talentos, de jóvenes que luchan por alcanzar un sueño y que por encima de las vicisitudes siguen en pie de lucha hasta completar todas las materias de su desfasado pensum y así ser acreditados como profesionales. También hay buenos maestros, capacitados para enseñar, y que sin tener los recursos que ameritan, lo hacen bien. Forman a verdaderos profesionales con vocación.
La UASD pide a gritos una intervención justa, no que le pasen pañitos tibios a las grandes heridas que por años han persistido, esta universidad, que es la universidad de muchos, necesita una reestructuración, mejores servicios, estructuras adecuadas y equipadas para que la docencia sea de calidad y actualizada.
Es cierto que ante este tipo de circunstancias el cambio no se logra de la noche a la mañana pero sí poco a poco y que cada transformación lograda sea duradera para el bienestar de estudiantes, profesores y empleados quienes dan vida propia a esta academia.
Atentamente,
Yesika Florentino
Periodista

