Opinión

Cartas de los lectores

Cartas de los lectores

Trujillo

Señor director:

Las personas que están investidas de autoridad deben hacer valer su condición como tal para que se cumplan los preceptos jurídicos por los que se rige nuestra sociedad, porque de lo contrario cada cual hará lo que le venga en ganas y desembocaremos en una conducta selvática.

La autoridad que no esté en capacidad de asumir ese compromiso con la sociedad, debe de reconocer que ese flú le queda grande a su personalidad y delegar esa responsabilidad a otro, para que no lo tilden de flojo.

Aquí existe, desde hace varios años, la Ley 5880-62, que en uno de sus artículos dice que “quien alabe a los Trujillo o su régimen tiránico de la manera que fuere, se considerará y juzgará como autor de delito contra la paz y la seguridad pública…”.

Que situaciones como esa no se queden en las respuestas de los historiadores, que es lo que generalmente se ha hecho.

Sin embargo, aquí viene, cuántas veces le plazca, cualquier miembro de la familia Trujillo, como es el caso reciente de Ramfis Domínguez Trujillo a darle lisonjas al sátrapa ya retorcer la historia como forma de pretender limpiar los crímenes y hurtos que cometió durante 31 años su “querido abuelito” en perjuicio de la sociedad dominicana.

Lo grande del caso es que a pesar de la existencia de esa Ley, este señor después de ofender la conciencia nacional, sale del país como perro por su casa y no se le aplica lo que establece la referida ordenanza.

Las leyes están para que se cumplan, no para que dormiten y para eso están las autoridades. Si no se siete competente, recúsese así mismo.

Sugiero que a esa Ley debe de introducírsele una modificación draconiana, que incluya el impedimento de entrada al país de los Trujillo, porque de antemano se sabe a qué vienen y al que reside aquí y le da loas al sátrapa, mandarlo para la Victoria por 6 meses en solitaria.

Que situaciones como esa no se queden en las respuestas de los historiadores, que es lo que generalmente se ha hecho.

Atentamente,

José Medina Fleury

Sto. Dgo.

El Nacional

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