Señor director:
El síndico del Distrito Nacional encabezará el primer equipo de campaña por la candidatura del doctor Leonel Fernández a la presidencia de la República 2016-20 por el PLD, según el compromiso que hizo públicamente el licenciado Roberto Salcedo, quien debiera corregir algunas cosas de las que están mal y hacer otras que él nunca ha hecho.
Una de esas acciones es reorientar la promoción personal dando garantía de que mientras sea alcalde del Distrito Nacional no permitirá que ningún difunto, por ser pobre, sea velado debajo de un árbol. Esa garantía concita reconocimiento y apoyo de muchas gentes pobres y de otras que no lo son, pues se trata de una medida que dignifica a los muertos y tranquiliza a sus deudos. Pero es contradictorio que don Roberto y su Sala Capitular no propicien un ambiente digno a los millones de habitantes que viven o circulan en medio de un grosero descuido y en un ambiente lleno de basureros improvisados.
Su gobierno local no debería afectar la dignidad, la decencia ni la tranquilidad de sus munícipes para luego reivindicar a unos cuantos después de muertos. Recordemos el vergonzoso episodio de la esquina Duarte con Paris, escenificado entre vendedores informales y un subalterno del señor síndico, donde el funcionario comenzó el desalojo de aquel sucio espacio, pero horas más tarde el síndico desautorizó la acción, y los venduteros se restablecieron en sus usurpados puestos con el apoyo de Roberto Salcedo, alcalde del Distrito Nacional.
¿Se puede concebir tanto descuido y abandono en la capital de la republica y primada de America en pleno siglo XXI?
Igualmente, abundan las quejas de incumplimiento del ADN con la aplicación del Presupuesto Participativo Municipal, pues obras que debieron terminarse hace un año, aún no concluyen, y otras ofrecidas el pasado año para terminarlas en este 2012, no han sido comenzadas todavía en la circunscripción número 3, y en particular en los barrios: 27 de Febrero, Villa María, Guachupita, El Caliche y María Auxiliadora. Lo mismo ha ocurrido con la acera frontal de la Ciudad Sanitaria del Morgan, cuya reconstrucción fue prometida por el cabildo de la capital hace un año y aún no se ha comenzado, a pesar de que el deterioro es tal que se hace intransitable e indecorosa.
Atentamente,
Lic. Santiago Martínez
Santo Domingo

