¡Ojalá no se corrompa!
Señor director:
Santiago de los Caballeros ha sido en los últimos años una de las provincias más atacadas por la delincuencia, drogas, crímenes, corrupción etc. Actualmente tiene la dicha de contar con una digna representante del Ministerio Público. Para los cargos no basta con buena formación familiar y académica sino tener temple y convicción para actuar conforme a la Constitución y las leyes del país.
Jenny Berenice Reynoso es una cantera de valores digna de imitar. Es responsable, honesta, transparente, valiente, ética y demás. Esas condiciones brillan por su ausencia en mayoría de los funcionarios del Estado. Con su práctica pública y privada, Berenice enseña más valores que los maestros de escuelas, de universidades y más que cualquier ONG.
Ella se colocó en el pico del Everest al no ceder a presiones de altos dirigentes peledeístas, padres de los delincuentes que cometieron un millonario fraude en la aduana de esa provincia. Solo fortificada con la ética y moral que posee pudo lograr la coerción preventiva de esos funcionarios, acunado por el poder político y económico. Ella tuvo la valentía de refutar a la corte que varió la medida de coerción ya aplicada y dejó en libertad condicional a aquellos malhechores. Su rectitud logró también la coerción preventiva contra el coronel P.N., encargado de la sección de la DNCD en Santiago, quien resultó involucrado en el negocio de las drogas.
A Berenice Reynoso le queda pendiente concluir definitivamente el caso de la agresión a tiros con intento de asesinato al abogado Jordi Veras, hijo del jurista Ramón Antonio (Negro) Veras, hombre incorrompible, literalmente puro en su accionar público y privado. Queda pendiente además, la querella interpuesta por el Ayuntamiento de allí contra el Síndico y compartes de ese mismo Cabildo en la gestión anterior. Berenice merece apoyo, respeto y reconocimiento de la gente seria de Santiago y del país, pues ella es, modelo efectivo dentro del corto listado de funcionarios/as del Estado que actúan con rectitud, responsabilidad, honestidad y transparencia, respetando la democracia y los derechos de los demás, y hasta respetando su militancia partidaria. Vamos a apoyarla, y roguemos a Dios que no se corrompa.
Atentamente,
Lic. Santiago Martínez

