Ley de Partidos
Señor director:
Es lamentable que el ambiente político dominicano tenga que manejarse dentro de una maraña de mentiras y calumnias, traiciones, zancadillas, incumplimiento de la palabra empeñada y de los compromisos contraídos.
El PRD ha sido víctima en incontables ocasiones de las tomaduras de pelo, de acuerdos y compromisos incumplidos. En varias oportunidades le han escamoteado el triunfo electoral y otros han gobernado a través de un poder usurpado.
El PRD, con José Francisco Peña Gómez a la cabeza, siempre fue respetuoso de la integridad de los partidos, para bien de la democracia, y nunca estuvo de acuerdo en sonsacar dirigentes de los partidos contrarios. Ahora el PLD se ha convertido en el padre de esa práctica dañina, y a base de dinero, prebendas y cargos públicos, está dedicado a comprar dirigentes de otras organizaciones.
Otra de las travesuras del PLD consiste en querer desconocer el pacto que suscribieron el presidente Leonel Fernández y Miguel Vargas Maldonado, de apoyar la reforma constitucional y aprobar la Ley de Partidos.
Los peledeístas estuvieron muy de acuerdo en aprobar primero la Reforma Constitucional y después hacer lo mismo con la Ley de Partidos. El PRD quiso forzar para que se invirtieran los términos.
Los peledeístas dieron garantía de que iban a honrar su palabra. El PRD, a regañadientes, accedió, y ahí estuvo su error, porque ahora los peledeístas se quieren salir con la suya, dejando sobre la mesa la Ley de Partidos.
Todo el mundo sabe que la Ley de Partidos contiene disposiciones que regulan las campañas electorales y sanciona drásticamente el uso de los recursos públicos en las mismas para favorecer a los candidatos oficialistas y sus aliados. Es por eso que los peledeístas no quieren aprobarla.
Ahora, después que los peledeístas han dicho que la discusión de esa ley se quede para después de los comicios venideros, y al observar la reacción violenta del PRD ante las promesas incumplidas, vuelven a sus andanzas, y ahora dicen que sí que van a someter a discusión esa Ley después de la proclamación de la nueva Constitución, y al comienzo de la próxima legislatura.
El Ing. Miguel Vargas y el PRD no deben caer otra vez, en esta nueva trampa.
Atentamente,
Raimundo Tirado
Santo Domingo

