Sobre el Semma
Señor director:
El respetable médico, nuevo director del Seguro de los Maestros, Semma, dijo que la crisis de esa ARS es artificial, y que en 90 días la normalizará. Artificial es lo aparente, ficticio, irreal….
Sería un hecho organizado y exhibido intencionalmente por una o varias personas, con el fin de confundir a los interesados y demás espectadores. Siendo esa crisis artificial, ¿por qué el doctor Bernardo Defilló necesita 90 días para normalizarla?
Él pudiera hacerlo en no más de dos semanas, máxime ante la urgencia con que los educadores esperan estos servicios de salud. No queremos dudar del doctor Defilló, pero no nos convence su declaración en ese sentido.
¿No sería incubada en el Ministerio de Educación la designación del doctor Defilló? ¿No harían acuerdo para que su voz sea antítesis de la de Taína Gautreaux, destituida del Semma y designada en funciones artificiales en el Ministerio de Educación bajo el mando de su adversario y perseguidor?
Si allí no hay irregularidades, ¿por qué los acusados ante la Dirección Anticorrupción, DPCA, y Melanio Paredes no llevan a los tribunales a Taina por disfamación y abuso de autoridad? ¿El gran plan no será salvar el honor de los que metieron las manos y talvez los pies en el Semma?
Los maestros y maestras no pueden esperar 90 días más sin atención médica, ni pueden esperarlos los que padezcan enfermedades catastróficas sin recibir sus medicamentos, especialmente los que estén medicados con quimio y radioterapia. Tampoco pueden continuar buscando dinero a rédito ni estrangulando sin piedad su gallina de los huevos de oro, que es la Coopnama.
No deberían jugar con los maestros, y menos con su atención médica, que es asunto de salud y de vida.
La población ha sido tímida apoyando a los profesores, pues deberían recibir la solidaridad de todos los sectores, incluso de los servidores del Estado en general, porque los estudiantes están perdiendo clases en calidad y cantidad, y la educación es compromiso de todos y todas. El Semma y la Coopnama son los más conspicuos logros del magisterio y nadie tiene derecho a quitárselos ni ellos deben cederlos. Su la crisis es artificial, que la resuelva el doctor, por favor, en no más de dos semanas, y apostaríamos a él.
Atentamente,
Lic. Santiago Martínez
Santo Domingo

