El seguro y los chicos
Señor director:
Cuando María Teresa Cabrera era presidenta de la Asociación Dominicana de Profesores, ADP, varias veces le dije que hay problemas en el Seguro Médico de los Maestros, y no hay quien dé la cara. Esto porque, a pesar de que unos dirigentes de la ADP nos representan (busqué los nombres de esos representantes y escribí críticas ácidas), ellos y nada es la misma cosa.
Los maestros estamos sin dolientes en el gobierno y el sindicato plagado de sanguijuelas, y encabezado por un corista del ministro.
El vocero y el ministro, hacen un dúo muy ágil, cuando de sancionar a los estudiantes y maestros se trata, pero no asumen la misma actitud cuando quienes hacen bellaquerías y faltan a la ética son altos funcionarios.
El manejo burdo que esos personajes dan a problemas que pueden resolverse de manera idónea, me preocupan, máxime por los alumnos y los docentes. ¿En manos de quiénes está la educación?
A quienes no dan seguimientos a los yerros de los aludidos, les refresco la memoria con un caso, que nos impactó: cuando los estudiantes de cuarto de Educación Media cometieron el fraude en las Pruebas Nacionales, algunos salimos al frente a un ministro iracundo, que quería sancionarlos al margen de Reglamento Disciplinario, y dijo: Quiero sentar jurisprudencia, porque no hay acciones punitivas ni en la Ley ni en el Reglamento Orgánico de Educación.
Además dijo, fue suspendida la profesora que examinó a estudiantes de sexto y séptimo…. El vocero dijo, La ADP respalda la sanción a estudiantes que cometieron fraude. Y agregó a todo esto: La Secretaría de Educación no puede estar de rodillas ante estudiantes que faltaron a la ética y delinquieron.
Hay que ser fanático para encontrar similitud en el tono y el accionar del ministro y el vocero en esos dos fraudes.
Es obvio que, en la mentalidad de estos funcionarios, a quienes hay que sancionar de manera rápida y efectiva es a los más débiles.
Ante los fuertes que delinquieron y faltaron a la ética en la ARS SEMMA, hay que arrodillarse y, en ciertos casos, actuar como suero de miel de abeja, para luego arroparlos con el odioso manto de la impunidadad. Eso tiene al sistema educativo y al país, a punto de colapsar. Es, realmente, preocupante.
Atentamente,
Lic. Teresa Gómez
Santo Domingo

