El aumento
Señor director:
La líder magisterial María Teresa Cabrera, denunció que la ministra de Educación se subió el sueldo de 185,000.00 a 300,000.00 pesos y los maestros nos resistíamos a creer ese despropósito; no porque no se lo merezca, sino porque abundan las carencias materiales y de personal, máxime en las escuelas donde cohabitan los docentes y los estudiantes, los principales actores del quehacer educativo. Pimentel admite subió su sueldo de RD$185,000.00 a RD$300,000.00 y argumentó que el incremento fue hecho en función del perfil del cargo y de la complejidad.
Humildemente, creo que las escuelas son los estamentos más diversos. Laboré 31 años en un plantel y en varios liceos nocturnos, y, a pesar de carencias materiales y con las aulas repletas de alumnos, otrora los directivos y demás personal nos esforzábamos por hacer el trabajo lo mejor posible.
Pero inició el primer gobierno peledeísta y politiqueros camuflados de maestros inventaron que para dirigir había que ser del PLD. Dividieron a la clase magisterial por politiquería y eso trajo como consecuencia el colapso de la calidad de la educación. Estamos en la cola de los demás países de área. Los directores son generalmente peledeístas y en el ministerio, las regionales y los distritos los sueldos son buenísimos y buenos y en la base los maestros y demás personal devengan salarios malos y malísimos.
Los docentes solo son buenos para exigirles dar calidad, pero muchos viven en quinto patio hacinados con su familia, porque no pueden pagar una casa decente en la calle, se quedan un día entero en los planteles, porque carecen de pasaje para ir a su casa y volver. Hay un reportaje de Vianco Martínez en Semana del periódico El Nacional, que narra el viacrucis de una maestra. Como esa hay muchas otras, que envidian la prerrogativa de los ministros del PLD de agenciarse el sueldo que les apetezca.
Ojalá la ministra no emule a los pasados ministros, quienes manejaron el ministerio como su casa, y tanto se acomodaron que incomodaron a los docentes. Melanio Paredes, por ejemplo, fue muy rechazado y el presidente tuvo que cancelarlo. El aumento fue inoportuno y erróneo, por eso, le encaja esto: ¨El enfoque proactivo de un error consiste en reconocerlo instantáneamente y aprender de él. Esto literalmente convierte el fracaso en éxito¨.
Atentamente,
Lic. Teresa Gómez.
Santo Domingo.

