Limón con
sal ¿Seguro efectivo?
Señor director
Me alegra ver al recorrer las calles y avenidas de nuestro país el crecimiento de la industria de la construcción, pero a la vez me duele saber del poco conocimiento que poseemos los ingenieros civiles en materia de seguridad y salud laboral. Creemos que todavía podemos utilizar la frase de «No te caigas que el único seguro que tenemos aquí es limón con sal».
Recuerdo siempre las cosas que nos pasaron en los años que hemos estado ejerciendo y de cómo se han solucionado los problemas. Recuerdo que en mis inicios de labores, un trabajador que realizaba los trabajos de demolición, estaba derribando unos muros en la remodelación que realizábamos.
A este trabajador se le advirtió de los peligros que podía ocurrir al realizar esta labor. No obstante a eso, y además que hay que admitir que no se le presto la atención adecuada a esta tarea, el muro que demolía el trabajador se le desplomo encima.
El trabajador sufrió heridas graves pero logro sobrevivir. El ingeniero dueño de la compañía para la cual laboraba tuvo que asumir a este trabajador por el resto de su vida en una actitud de responsabilidad social.
Si prestáramos más atención a este tipo de cosas y buscáramos soluciones legales y adecuadas, nos economizaríamos una serie de problemas económicos, sociales, legales, de imagen corporativa y personal, etc. Este accidente quizás no se podía evitar pero podíamos reducir los riesgos causados.
Es posible que nos economicemos pagar por un seguro de riesgos laborales y crear un plan de prevención de riesgos laborales, pero los costos de cuando se nos accidenta una persona son mayores que estos. No implica solo llevarlo al doctor, sino que abarcan más cosas, que en otros artículos desarrollaremos.
Espero que después de haber leído esto, pensemos qué hacemos, no sólo con nosotros mismos sino con las personas que están bajo nuestra responsabilidad laboral y social.
«Si tu te sientes seguro de hacer algo entonces otros lo pueden hacer».
Atentamente,
Omar Ramos, MPRL

