Astillas del mismo palo
Señor director:
Como se había vaticinado, cambiaron el jefe de la Policía y siguen los atropellos. Es increíble que un jefe de la Policía se pronuncie avisando que alguien podría ser ejecutado.
Hasta los propios policías pueden ser víctimas de abuso. Ahí está el caso de la sargento que denunció que fue golpeada por un coronel, y el jefe de la policia mayor general Jose Armando Polanco Gómez, en lugar de salir en su defensa, la hizo firmar un documento exculpando a sus atacantes.
En el caso de la eliminación del coronel Casilla Minaya, es obvio que hay policías involucrados, y es por la asqueante corrupción que hay en ese cuerpo.
Todos vimos el nivel de pobreza en que vivía el soldado raso de la escolta presidencial acribillado por una patrulla policial mientras los coroneles y generales tienen cuentas de banco abultadas y propiedades que nunca podrían comprar ni ahorrando su sueldo durante toda una vida.
Les dicen a sus subalternos que el honor y la dignidad no tienen precio y que la única riqueza es la seriedad, ¡Cuánta hipocresía!
Atentamente,
Roberto de Jesús
Nueva York
Mesianismo
Señor director:
Es evidente que el significado de la palabra mesías le ha quedado grande al género humano.
Quienes presentan como mesías al presidente Leonel Fernández, hacen un flaco servicio a la patria.
Le llaman hombre del destino, y dicen que solo con él hay progreso. No se dan cuenta de que eso es aberrante, porque eso corresponde a Dios.
Están montando una maquinaria bien pensada, aunque el artículo 124 de la Constitución establece que no es legal la reelección consecutiva.
Ahora es más necesario que nunca que el Partido Revolucionario Dominicano, PRD, como único partido de oposición, se una en torno a su principal líder, Miguel Vargas Maldonado, y con el apoyo de Hipólito (Papá) Mejía cohesionar a todos los sectores de la sociedad, para producir la sorpresa de la derrota de esos aires mesiánicos.
En la Biblia se habla sabiamente contra la altanería y el mesianismo, y parece que, quienes quieren fabricar ahora un mesías, no han leído ese sabio legajo de documentos divinos.
Atentamente,
Danilo Valentín
Santo Domingo

