Liquidez bancaria
Señor director:
Recientemente, la Asociación de Bancos Comerciales de la República Dominicana (ABA), informó que la banca tiene sobrantes de liquidez que superan los 22 mil millones y que en las últimas semanas, las tasas de interés se mantienen estables y que en lo inmediato no presentan tendencia alcista.
También informó, que los cambios que se han operado en las tasas de interés, son poco significativos y se inscriben dentro de los movimientos normales.
Asimismo, recuerdan que desde octubre de 2010, los tipos de interés se han venido ajustando de forma ligera y paulatina.
La Junta Monetaria ha flexibilizado en los últimos años la política en ese plano.
Hoy, hay muchos criterios encontrados respecto a las causas que dieron origen a una sobreliquidez en la banca, no obstante las autoridades monetarias haber flexibilizado la política, a los fines de que el costo de capital fuera menor, lo cual no produjo un mayor acceso a los créditos, debido al temor de un aumento sorpresivo de las tasas.
Disminución de la oferta del crédito al consumo, crisis de los sectores sujetos de crédito para la construcción, falta de bancarización de la pequeña y micro empresa, e inflación, Falta de competitividad de las empresas y aumento de las tasas de interés, para neutralizar el efecto que produce el exceso de dinero, que el gobierno lanza al mercado debido al déficit fiscal.
Se colige que las autoridades no proporcionan a los sectores productivos del país, el ambiente adecuado para que sean más competitivos.
Una inversión no se hace solo por amor al arte, o trabajar para estar cansado, la literatura financiera aconseja que la Tasa Interna de Retorno (TIR) de cualquier actividad comercial, debe ser igual o mayor que el costo de capital promedio ponderado (CCPP), pues de lo contrario el proyecto no es viable.
Están de por medio el costo de la energía y la incertidumbre. Definitivamente, el problema es de costo/beneficio, por lo que la sobreliquidez bancaria seguirá en aumento, de mantenerse las mismas condiciones de los altos costos de producción imperantes, que inciden en la minimización de las utilidades de las empresas e ingresos de las personas, insuficientes para honrar los gastos financieros del dinero tomado en préstamo.
Atentamente,
Félix Santana García
Santo Domingo

