El PRD
Señor director:
En medio de las protestas y de los ataques contra Leonel Fernández, hay que decir que el PRD ha escogido el peor momento para dividirse y que es esta la peor coyuntura para seguir dividido.
El Partido de la Liberación Dominicana tiene problemas internos, pero es evidente que ellos tratan de permanecer unidos y de salvar el gran capital económico que han hecho. No se entiende por qué el PRD, en un momento en que hacer oposición es justo y necesario, se pone en la onda de profundizar su división interna.
Miguel Vargas ha tomado una posición de oposición, lo cual a muchos les sorprende, pero es que no quiere que la patana le pase por encima.
A Hipólito Mejía, parece que las circunstancias lo han empujado a pronunciarse a favor de la protesta y del derecho de la gente a expresar el descontento.
Pero el fantasma de la división no le permite al PRD unirse ni caminar al lado del pueblo.
No puede caminar al lado del pueblo una entidad que más bien parece que camina hacia atrás.
Uno sabe que grupos de dirigentes entre los cuales se cuentan Enmanuel Esquea Guerrero y Hugo Tolentino Dipp, deben tomar las riendas para impedir que entre Miguel Vargas y su rival Hipólito Mejía, acaben con ese partido, lo pongan cada vez en peor condición.
Si esas personas no se hacen cargo de la situación, si no plantean de inmediato reuniones al más alto nivel desconociendo el grupismo, en pocos años no habrá Partido Revolucionario Dominicano.
Y veremos a dos grupos conmemorar, por separado, el aniversario del nacimiento de José Francisco Peña Gómez, pero incapaces de unirse y de caminar junto al pueblo por las reivindicaciones más sentidas.
Si los dirigentes que tienen más luces intelectuales no salvan al PRD, ellos serán los responsables de sepultarlo.
A ellos habrá que pedirles cuentas cuanto el pueblo pierda este instrumento de lucha y de presión por las conquistas sociales.
Es bueno que reaccionan ahora, porque luego, cuando quieran hacerlo, será muy tarde.
Atentamente,
Fidelio A. Santana.
Santo Domingo.

