Carta al Presidente
Señor director:
Presidente: ¡Razones para fallar!
Soy Juan Pérez, un ciudadano común y quiero expresarle mi parecer a un gran presidente que se esfuerza cada día por dar lo mejor para que este país supere problemas ancestrales y sus colaboradores lo empañan con sus ambiciones y deslealtad.
Muchos se preguntarán cuáles son las razones por las que las buenas intenciones del presidente se desvanecen al nombrar a un funcionario público que llega al puesto y hace todo lo contrario a la intención del presidente.
Las razones están en tres factores fundamentales que a la vez son cualidades que debe tener el funcionario designado: Capacidad Gerencial, Ética y Compromiso Nacional, una combinación difícil de encontrar en un escenario social tan degradado.
Estas condiciones son tan poderosas que con solo una de ellas el funcionario ejerce una labor institucional aceptable y cuando está revestido de dos de ellas es un buen funcionario, pero cuando las tiene las tres presenta soluciones a problemas nacionales puntuales.
Veamos dos ejemplos contradictorios: el ministro de obras públicas asumió la seguridad vial como una de sus líneas de trabajo y ha puesto en funcionamiento un cuerpo que ha resuelto un problema de antaño que era padecido por los ciudadanos que transitan por nuestras carreteras. Lo mismo se puede decir del Secretario de la Presidencia y su gestión del 911. A esos funcionarios les adornan esas tres cualidades: capacidad gerencial, ética y compromiso.
Ahora bien, por qué no se resuelve el problema de seguridad en otras áreas: el presidente ha seguido el ritmo de Leonel en las designaciones militares y policiales: una camarilla sin ética, sin compromiso y sobre todo sin capacidad gerencial. La camarilla de la seguridad se enquista alrededor del jefe del cuerpo de ayudantes, del director del DNI o de algún funcionario importante o asistente presidencial que influye en la toma de decisiones para las designaciones y engañan al presidente después de recibir sobornos o promesas de negocios.
Quiénes son los militares y Policías de la camarilla? La mayoría involucrados en crímenes, estafas y delitos desde las épocas de la “cogioca” en aeropuertos, puertos y fronteras, dedicados al contrabando y la evasión de impuestos aduanales, a la ocupación de terrenos del estado o las violaciones ambientales con gaseras y minas de caliche y arena.
Atentamente,
Juan Pérez

