Falta de autoridad
Señor director:
El pasado domingo una menor de 17 años ultimó a una joven de 20, al atacarla con un casco de botella, con el cual le cortó el cuello, en un centro de diversión de Manoguayabo, en Santo Domingo Oeste.
El hecho ocurrió cerca de la 1:30 de la madrugada y pese a que existe un decreto presidencial que obliga a los centros de expendio de bebida alcohólicas, a cerrar a las 12:00 de la media noche, éste permanecía una hora después.
De esa manera ocurren hechos lamentables en la República Dominicana a causa del descuido de las autoridades en el cumplimiento de su deber.
Además de que permanecía abierto fuera del horario establecido, el citado centro de diversión violaba otra ley aún más rígida, que se refiere a la presencia de menores de edad en esos lugares.
Nadie sabe qué hacían ni dónde estaban las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley, sobre todo en materia de bebidas alcohólicas.
Situaciones como esa ocurren no sólo en Manoguayabo, sino en gran parte del territorio nacional, donde los dueños de colmadones, drink, barras y bares, cierran sus establecimientos a la hora que les da la gana sin que nadie intervenga.
Cuando el doctor Franklin Almeyda Rancier fue ministro de Interior y Policía ese decreto de Leonel Fernández se cumplía religiosamente al pie de la letra, y fueron muchos los centros de expendio de bebidas alcohólicas sancionados y suspendidos por violar esa norma.
Además, el Control de Bebidas Alcohólicas (COBA) inspeccionaba todas las noches esos establecimientos para evitar que a los mismos acudieran personas armadas, menores de edad, y para evitar que se violara el horario establecido para operar.
Hoy nadie sabe dónde fueron a parar los vehículos ni el personal que se encargaba de realizar esas labores de supervisión, y por esa y otras causas, todos los fines de semana la República Dominicana registra decenas de heridas y un elevado número de personas fallecidas a causa del alcohol.
Son detalles de hechos que ocurren con frecuencia, a los que nadie pone atención, pero cada día amenazan con agravar la situación de desorden que se vive en el territorio nacional.
¿Hasta cuándo continuará el desorden? Eso nadie lo sabe.
Atentamente
Salustiana Pozo Rosendo

