Una preocupción.-
Señor director:
Me preocupa el que hace poco, mi hija, Pamela, me preguntara: ¿Por qué dicen que nosotros odiamos a los haitianos?”. Ella que nació y se crió en Harlem, me dijo que fue una amiga afroamericana, quien la interrogó sobre ese presunto odio.
Me sentí turbado y preocupado. Debo decir que muy a pesar de la embestida supremacista en Charlostteville, la mayoría de estadounidenses, aún con la terquedad de Donald Tump, se resiste al racismo, xenofobia y demás manifestaciones de desprecio; sobre todo contra la diversidad negra e hispana. Y estos son más
Pero volviendo a la pregunta que hiciera mi hija, ya adulta y que apenas balbucea el español, debo señalar que si seguimos descuidándonos con respecto a los haitianos, tanto en lo diplomático como contra los que ya han invadido nuestra tierra; en el exterior podría suscitarse una acometida de retaliaciones contra los estadounidenses de origen dominicano.
Ya fue suficiente con la sentencia 168-13. Por lo pronto debo decir que las autoridades judiciales deben aclarar cuáles fueron las circunstancias en que fueron asesinados en el penal de La Victoria; no uno ni dos, sino cuatro haitianos. Y ya se dice por aquí, que hubo un muerto más, de esa misma nacionalidad.
Para muchos resulta sintomático el que en un motín, en República Dominicana, por el motivo que fuere, sólo hayan sido víctimas mortales personas de origen haitiano. Algunos lo entenderían como un acto de odio racial.
¿Quién o quiénes facilitaron la obtención de armas corto-punzantes, sólo para los dominicanos? ¿Hubo un acuerdo; y bajo qué condiciones, para que los muertos únicamente fueran esos extranjeros? Serían o son, algunas de las preguntas. No somos pro-haitianos, pero observando cómo están las cosas, los que nos sucedan, nacidos y residentes de este lado, podrían ser objeto de venganza y discriminaciones.
Aunque queramos zafarnos de nuestros vecinos, no podemos ser chauvinistas. Los afroamericanos victimizarán más a los haitianos. En Nueva York son organizados; obreros solidarios. Muchos suelen conducir taxis amarillos y ejercer el profesorado. Además, en Miami, poseen una radio-emisora.
Por lo tanto, si las autoridades dominicanas no ofrecen una explicación convincente sobre el porqué y las circunstancias en que esos haitianos fueron mortalmente apuñalados- aunque algunos de ellos hayan cometido asesinatos en nuestra tierra- en el futuro, las consecuencias podrían pagarlas muchos de los nuestros y, de seguro, ya viene la embestida de organismos internacionales.
Atentamente, Fernando de León
