Soberanía 2017
Señor director:
Desde la continuidad de la caracterización del 2017 en materia de soberanía, vimos que:
10. Las autoridades dominicanas, frente a las haitianas, no tienen ni el más mínimo orgullo y respecto por lo nacional. Apegados a intereses de mercados, pierden de vista, o quizá nunca han tenido alguito de dignidad nacional, como preámbulo.
11. Los muy malos augurios de reformar el Código Laboral, donde las agallas del empresariado, la flojera del movimiento sindical, la debilidad nacionalista en el Congreso, y la alegre complicidad del gobierno, forman un cuadrado perfecto para acabar con lo poco que en término laboral se ha logrado.
12. Profanación a nuestros símbolos mayores: el altar de la Patria con la presencia de haitianos, los pronunciamientos de un desafortunado comentarista de radio, desahogando todo su odio contra Duarte y contra el país. Este comentarista sintonizó con el Dr. Cesar Mella, quien hace algunos años se refirió a Duarte denigrándolo como a un hombre cualquiera.
Y para que se vea que es un plan bien orquestado, el día de mayor fervor patriótico, el 26 de enero, nacimiento del Patricio, el “honorable congreso”, traslada la fecha para otro día, sin valorar el significado de una efeméride que no debe ser tocada. Lo que se busca es debilitar todo aquello que signifique apego y valoración a los símbolos de la independencia dominicana obtenida contra Haití en 1844.
La migración haitiana en República Dominicana es el mayor de los problemas nacionales políticos y sociales, aunque las encuestas no lo revelen, pues este asunto tiene todos los blindajes señalados.
Ocurre que todo se reduce a la corrupción, la delincuencia, la impunidad, la ley de los partidos, el narcotráfico, la reelección, pero por más que se grite, ningún problema de los señalados, causa tantos estragos, y daños irreversibles como lo que causa la desproporcionada migración haitiana y todo lo que esta, como una especie de psunami, sabe arrastrar.
A quellos problemas los consideramos benignos en la medida en que nos unifican contra ellos, para combatirlos y erradicarlos, además estos males están en la agenda internacional, son repudiados por doquier .
De ahí el éxito Marcha Verde, en República Dominicana, y en otros países con organizaciones semejantes. Pero nuestro problema medular, la abusiva y asfixiante migración haitiana, es solo nuestra, y cuenta con todo el apoyo de que se sabe.
Atentamente,
Melania Emeterio Rondón

