Navidad
Señor director:
La época de Navidad es deseada por todos, porque trae alegría y revive sentimientos que mucha gente cree sepultados.
Es época de solidaridad y amor, y es una lástima que haya perdido para muchos el significado tradicional.
No me refiero a la Navidad que impulsa a ingerir bebidas alcohólicas y a consumir aunque sea necesario para ello hipotecar el ingreso del resto del año.
Me refiero al goce de la Navidad como en otros tiempos, en familia, con una cena que bien puede ser sencilla, sin derroche, y quizás el trago social, pero, eso sí, con una carga de amor que no sea posible ocultar.
En los últimos años, la Navidad se ha sentido poco y, más que a la crisis económica, yo se lo atribuyo al individualismo que se ha adueñado de importantes sectores de esta sociedad.
No es posible que para compartir con familiares y amigos haya que exhibir galas y exhibir también una mansión decorada con lo más costoso. Se puede compartir con sencillez, siempre que el amor esté presente.
Opino que quienes se pierden en el consumismo y en la vanidad no disfrutan de la Navidad en su verdadero sentido y no le dan el significado que ella tiene.
De todos modos, me atrevo a decir que este pueblo merece feliz Navidad y próspero Año Nuevo. Ojalá no nos sea negado.
Atentamente,
Clarisa Soriano
Santo Domingo
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Jesús de Galilea
Señor director:
No veo inconveniente alguno en que mucha gente considere que Jesús fue un ser humano como nosotros.
Yo, por lo menos, pienso en él como un hermano, como un amigo. Y me gusta el poema de Almafuerte que dice que Para mí no eres Dios, eres sólo una idea de la que marcho en pos.
Si todos marcháramos en pos de la idea que Jesús representa, el mundo sería muy distinto.
Si todos marcháramos en pos del amor y la amistad, de la solidaridad y del cariño, el mundo sería muy distinto, sería más justo y habitable.
Por eso disfruto tanto la Navidad, por eso me gusta el arbolito y el Nacimiento, y veo hermosas las luces que, ojalá, del mismo modo que iluminan las calles, nos iluminaran el alma.
Atentamente,
Cecilia Mateo
Santo Domingo

