“La verdad; y nada más”
Señor director:
En estos momentos la esperanza de un cambio vuelve a poner el contador político a cero, ya que existen nuevas ilusiones y nuevos retos. Leonel Fernández y su coordinador de campaña, Radhamés Jiménez, poseen todos los requisitos para seguir gozando de la confianza de los dominicanos y de los dirigentes peledeistas. En cambio, en el otro lado percibo la ansiedad por continuar en el poder, pero no son capaces de hacer una precampaña reeleccionista normal preguntando cuáles son los temas que preocupan a sus compañeros de partido y a la nación. Quieren seguir en palacio a martillazos.
Digo que todas las causas abiertas sobre sospechas de continuismo tienen un contenido económico. No sé qué influencias puede tener Danilo para reelegirse o imponer uno de los suyos, bueno sí lo sé, pero en vez de juzgarle prefiero pedirle que haga un esfuerzo para impartir adecuada justicia partidista dentro del peledé en vez de estar intentando quedarse o imponer.
Menos mal que los peledeistas-leonelistas -más civilizados que los danilistas- muestran en su quehacer político que importa más para ellos el bienestar de la nación y de los dirigentes de su partido que el bien personal.
Atentamente,
Misael Pérez Montero
Algo más sobre Marx
Señor director:
Desde su mocedad, Carlos Marx fue “cabeza caliente” al extremo de que el colegio donde estudiaba fue allanado por la policía, debido a los volantes liberales que repartía entre el alumnado de ese centro de estudios.
Expulsado de universidades, lector voraz, poeta en su juventud, organizador de revueltas obreras, Marx se inició en el estudio del Derecho en Berlín, abandonando esa carrera para inclinarse por lo que sería su pasión: la Historia y la Filosofía. Carlos Marx fue militante de las ideas del gran filósofo alemán Federico Hegel, organizándose en clubes de seguidores del preclaro pensador descubridor de la dialéctica.
Con una amistad indisoluble con un hijo de empresario como lo fue su inseparable amigo Federico Engels, quien en muchos momentos le financió su producción intelectual, Marx desarrolló una descomunal obra que se mantiene en el tiempo, y que ha sido el dolor de cabeza de las élites gobernantes que buscan afanosamente desprestigiarlo y desacreditarlo.
Atentamente,
Elvis Valoy

