Puntos luminosos
Señor director:
No podemos olvidar el positivo impacto de la renegociación del contrato con Barry Gold, acontecimiento que dejó claramente establecida la valentía y responsabilidad de un mandatario que ha sabido interpretar las razones por las que el pueblo ha puesto en sus manos la dirección del Estado.
El otorgamiento del 4 por ciento del Presupuesto Nacional para la Educación y el establecimiento del sistema de emergencia 911, son signos que quedarán perennemente prendidos en el alma del pueblo dominicano y harán que el presidente Danilo Medina sea recordado para siempre.
Pero, es en la gestión del presidente Danilo Medina cuando el Gobierno ha construido la más impresionante cantidad de escuelas, carreteras, puentes e importantes circunvalaciones como, por ejemplo, la del Gran Santo Domingo.
Y es que, solo en materia de infraestructura vial la obra del gobierno del presidente Danilo Medina ha sido grandilocuente, tanto así que vale citar lo ocurrido en el año 2017, período en el que se intervinieron 6,973 kilómetros de vías, incluyendo 290 kilómetros de caminos vecinales y se construyeron o reconstruyeron más de 29 kilómetros de puentes en tiempo récord en toda la República.
El traslado a viviendas modernas y seguras de los moradores de Boca de Cachón, en Jimaní, provincia Independencia, a cuyas familias también se les entregaron parcelas en el Asentamiento Campesino Espartillar, además de que se les construyeron escuelas, liceo, Unidad de Atención Primaria de Salud (UNAP) y centro tecnológico, entre otras obras de igual importancia.
El traslado de los moradores de La Barquita, de Los Mina, hacia un emblemático y moderno proyecto denominado La Nueva Barquita, ha traído una vida a familias que vivían en permanente nerviosismo ante las adversidades del tiempo y que ahora permanecen en viviendas seguras, con todos los servicios y lejos de la pesadilla que antes vivían.
Un punto nodal y al que los gobiernos aparentemente temían dar el frente es el relativo a la búsqueda de solución a la problemática del tránsito y el transporte, tradicionalmente tratado con tibieza o con lo que tradicionalmente se conoce como “dejar hacer, dejar pasar”.
Y es ahora, con la Ley 63-17 de Movilidad, Transporte Terrestre y Seguridad Vial, cuando vienen a surgir planes y proyectos concretos de cara a enfrentar los males de este importante segmento de la sociedad.
Atentamente,
Grissell Sánchez

