Rindió cuentas
Señor director:
A contrapelo de sus críticos y en ausencia de sus defensores, pláceme consignar que el discurso de rendimiento de cuentas del presidente Leonel Fernandez constituyó una excelente obra oratoria.
Con cierto humor, vierto aquí mi opinión sobre comentarios ajenos.
Empecemos por Monseñor, ya que durante años jugamos en la misma cancha. Monseñor pretende escapar del espacio y el tiempo que, sin números, vagarían fuera de nuestra mente. Y debe recordar lo imposibles que serían, sin números, sus estudios de Teología y sus prédicas. ¿Y el 3 y 1? ¿Y los 10 mandamientos de Dios y los 5 de la Iglesia?…
En este punto, respetuosamente, con relación al 4% para la educación se puede citar a los sacerdotes obreros: Inversión no vale sin calidad Ni calidad sin inversión tampoco.
Si coincidimos enfáticamente en la necesidad de la gradualidad y la planificación en la inversión del 4%.
Rezagado califica la prensa los comentarios del presidente de Conep. ¿Quién le dijo al presidente de Conep que se trataba de disertar sobre un cambio de modelo? No, se trataba de un rendimiento de cuentas del año pasado. ¿Como al nieto de una persona llena de cordura y sensatez como el licenciado José María, habla de directrices y acciones del futuro cuando el discurso trata enteramente del año pasado? Cuerdo sí, nos pareció la sugerencia de otro dirigente empresarial, esta vez de la agricultura y la ganaderia, Osmar Benítez, que quedó contento por las alabanzas del presidente en su discurso a la actividad agrícola y pecuaria que él mismo reclamaba. Sugiere ahora un plan de acción que apoyamos. Y con gusto referimos, además, que se trata del hijo de un humilde guardia de los tiempos de Trujillo, que nunca alcanzó una elevada graduación. Bravo.
Por demás, Bernardo, mi amigo, parece que quiso poner la pica en Flandes, como a algunos les gusta, al expresar lo que no dijo el presidente en su discurso . ¿Y quién le dijo a Bernardo, que él estaba llamado como árbitro para señalar lo que el presidente debía o no haber dicho?
No dudo que haya otras válidas críticas al discurso, pero no me han llamado la atención tanto como éstas. Y el espacio arribó al numero permitido. Pero ha habido harta confusión al analizar el concepto rendición de cuentas.
Atentamente,
Lic. Francisco Dorta-Duque
Santo Domingo

