Por las instituciones
Señor director:
Cada día en nuestro país existe un rechazo hacia los actores políticos, debido a la forma funesta de ejercer el poder. Un ejemplo de ello es que, en los actuales momentos, estos personajes se han dado a la tarea de irse de sus organizaciones políticas a otras entidades por un cargo, desvirtuando los principios ideológicos que debe poseer un verdadero líder .
A raíz de la muerte de las tres grandes figuras históricas: Juan Bosch, José Francisco Peña Gómez y Joaquín Balaguer, los cuales servían de árbitros en la sociedad dominicana, la actividad política se ha convertido en un verdadero festival de vandalismo, en el cual los principios y finalidades se han convertido en un pedazo de papel.
Pero la pregunta que nos hacemos es: ¿Por qué debemos votar? La respuesta no está lejos, los partidos políticos son instrumentos fundamentales en la democracia y, si bien es cierto que están empañando la ciencia más pura de acuerdo a los criterios del fundador de la República, Juan Pablo Duarte, no menos cierto es que la única forma de cambiar esta situación es involucrándonos en ella.
Lamentamos que más del 50% de los jóvenes que se encuentran en la universidad, salgan de ella y, peor aún, los que se quedan utilicen maniobras fraudulentas para preparar su tesis de grado.
Imagínense nuestros futuros profesionales, en el caso de los abogados, especialistas en falsificación de títulos. Muestra de ello es el escándalo en la jurisdicción inmobiliaria, y hay que preguntar: ¿Hacia donde vamos como sociedad? Por esos y otros motivos, observando esta realidad, le pedimos en su noble visión, integrarse de manera firme y decidida a las luchas por una sociedad más justa.
Nuestro deber es sanear y sacar los políticos funestos que se encuentran en las organizaciones y la única manera, aunque parezca irracional es entrando a formar parte de ella, pues quedándonos en casa y criticando desde fuera, seguiremos contribuyendo con la destrucción del sistema de partidos, lo cual debilitará nuestra democracia, que ha costado la sangre derramada de muchos patriotas.
En mi caso, como joven inquieto, abogado y comunicador, no descansaré hasta ver un país más justo. La mejor forma de lograrlos es unirnos y luchar por el fortalecimiento de nuestras instituciones.
Atentamente,
Lic. Giovanni Morillo
Santo Domingo

