Enfoque semanal
Señor director:
En el plazo inmediato, techo, comida y empleos son las prioridades absolutas de la población haitiana, sumida en su más espantosa tragedia, luego del devastador terremoto del pasado 12 de enero.
Pero a mediano y largo plazo, la educación, es de una urgencia vital.
Tiene toda la razón el presidente Leonel Fernández al anunciar que nuestro país se propone construir una universidad en el vecino país, en la conferencia técnica preparatoria para la reconstrucción de Haití, efectuada en esta capital los días miércoles y jueves de la presente semana, paso previo a la reunión que tendrá lugar en Nueva York convocada por la Organización de las Naciones Unidas a finales de marzo, para reunir donaciones por 7 mil 500 millones de dólares, que es el mínimo que se estima necesitan nuestros vecinos para la etapa inicial de su recuperación, en tres años.
Y aunque es una iniciativa del presidente Fernández, que revela cuan profunda es su pensamiento en torno a la mejor forma de ayudar a los haitianos, la Universidad que propone no será obra exclusiva del Gobierno, sino de todo el pueblo dominicano, ya que el sector privado haría donaciones de materiales y equipos, para que en 36 meses, la obra sea concluida.
En la actualidad hay varios miles de estudiantes haitianos en las universidades dominicanas, tanto la del Estado como las privadas, pero se trata sobre todo de hijos de las clases altas o medianas de Haití. Mientras que la Universidad que propone el presidente Fernández estaría a disposición de toda su juventud. Francia, Canadá y Estados Unidos, harán aportes para esta obra.
Hagamos votos porque esta gran idea del Presidente Leonel Fernández pueda comenzar a materializarse a breve término, y que no haya intereses mezquinos ni nacionalismos trasnochados que puedan erigirse en obstáculos para su materialización, para que, de una vez por todas, quede borrado el San Benito de antihaitianos que algunos sectores desfasados quieren endilgarnos a toda costa, aun por encima del hecho indubitable de que los dominicanos fuimos los primeros en extender la mano generosa, hasta el límite de nuestras Capacidades, luego del desastre telúrico del pasado 12 de enero, para acudir en ayuda de nuestros vecinos.
Atentamente,
Jerez Whisky
Santo Domingo

