Plan antisismo
Señor director:
Agradecido de su amistad, aprovecho las páginas de mi periódico para aclararle, a propósito de unas declaraciones aparecidas en la edición del 25 de los corrientes, calzadas con la firma del periodista Santiago González, en el sentido de que ninguno de los aspirantes a puestos electivos de las próximas elecciones tiene un plan antisismo, que nosotros sí lo contemplamos en caso de alcanzar la condición de diputado.
Hemos difundido unas recomendaciones preventivas en un brochure, hemos dado conferencias sobre lo que se debe hacer ante temblores de tierra, en la escuela Adventista La Fe y en la Escuela Básica 27 de Febrero, ambas del barrio 27 de Febrero, así como en la Pilar Montero, de Las Cañitas, en la Salomé Ureña, de Capotillo, y en el politécnico Nuestra Señora del Carmen, en el barrio Simón Bolívar.
Además, hemos contemplado, ante la amenaza que se cierne sobre la zona norte del país, solicitar la aprobación de una resolución que ordene: la revisión de todos los edificios con más de dos niveles, la elaboración de mensajes preventivos en centros donde acude mucha gente, como las escuelas, los hospitales, los centros de diversión, los centros deportivos de gran envergadura y las oficinas públicas del país.
Finalmente, sugerimos una actividad conjunta del Comité Nacional de Emergencia, el Ministerio de Educación y el de Salud Pública, diseñar un plan para escuelas y universidades. Esta comisión podría viajar a países como Chile, Japón y México, para aprender su experiencia en esta materia.
Atentamente,
José Díaz
candidato a diputado
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Los padrinos
Señor director:
Tiene razón el cardenal López Rodríguez cuando dice que ciertas personas sospechosas han encontrado padrinos. Y la verdad es que esa figura ya no debería existir. Existe, por falta de institucionalidad.
Es hora de que las tarjetas de generales y los pases al Palacio dejen de funcionar.
Si en este país hay una nueva Constitución, debe servir para que las instituciones actúen como instituciones y no como centros de tráfico de influencias y como suplidoras de padrinos y de otras figuras que protegen a quienes cometen crímenes.
Atentamente,
Julia Santos
Santo Domingo

